lunes, 14 de febrero de 2011

Premios Goya 2011. El discurso de Alex de la Iglesia.

Veía la Gala de entrega de los Goya de este año. Esta edición contaba con un morbo especial a cuenta de la Ley Sinde y demás. Pocas o ninguna referencia, salvo un chiste del presentador, Andreu Buenafuente. El resto, un espectáculo que comenzaba de manera -al menos- aceptable, pero que con el paso de los minutos perdía intensidad y ni una palabra de un tema que ha estado en boca de todos. Hasta que subió al escenario Alex de la Iglesia. Presidente de la Academia de Cine... hasta el momento en el que disconforme con la manera en la que se ha llevado el tema de la ley se decidió a dimitir de su puesto.
Todos esperábamos algo por parte suya y lo que ofreció fue un sentido (y muy racional) discurso:


No me gusta hablar de censura. Me gustaría decir que en un país como España no existe... pero por si acaso los duendes de internet hacen de las suyas y se pierde parte de su discurso, a continuación aparece transcrito, integramente, tal y como se colgó en la web del diario El País.

Discurso de <span class=

"Buenas noches. El día de hoy ha llegado porque hace 25 años, doce profesionales de nuestro cine, en medio de una crisis tan grave como la nuestra, caminaron JUNTOS a pesar de sus diferencias. Quiero empezar este discurso felicitando a los fundadores de la Academia.

No sólo ellos, sino todos los que me han precedido en esta institución, vicepresidentes, miembros de las juntas directivas y el conjunto de los académicos, nos han traído esta noche aquí, al Teatro Real, para celebrar el 25º aniversario de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas y la existencia misma de los premios Goya. A todos, muchísimas gracias.

PUEDE PARECER que llegamos a este día separados, con puntos de vista diferentes en temas fundamentales. Es el resultado de la lucha de cada uno por sus convicciones. Y NADA MÁS. Porque en realidad, todos estamos en lo mismo, que es la defensa del cine. Quiero por ello felicitar y agradecer a todos los que estáis aquí, por caminar juntos en la diferencia, y hasta en la divergencia.

Hacemos mucho ruido, pero es que esta vez, hay muchas nueces. El choque de posturas es siempre aparatoso y tras él surge una nube de humo que impide ver con claridad. Pero la discusión no es en vano, no es frívola y no es precipitada.

No podemos olvidar lo más importante, el meollo del asunto. Somos parte de un Todo y no somos NADIE sin ese Todo. Una película no es película hasta que alguien se sienta delante y la ve. La esencia del cine se define por dos conceptos: una pantalla, y una gente que la disfruta. Sin público esto no tiene sentido. No podemos olvidar eso JAMÁS.

Dicen que he provocado una crisis. Crisis, en griego, significa "cambio". Y el cambio es ACCIÓN. Estamos en un punto de no retorno y es el momento de actuar. No hay marcha atrás. De las decisiones que se tomen ahora dependerá todo. Nada de lo que valía antes, vale ya. Las reglas del juego han cambiado.

Hace 25 años, quienes se dedicaban a nuestro oficio jamás hubieran imaginado que algo llamado INTERNET revolucionaría el mercado del cine de esta forma y que el que se vieran o no nuestras películas no iba a ser sólo cuestión de llevar al público a las salas.

Internet no es el futuro, como algunos creen. Internet es el presente. Internet es la manera de comunicarse, de compartir información, entretenimiento y cultura que utilizan cientos de millones de personas. Internet es parte de nuestras vidas y la nueva ventana que nos abre la mente al mundo. A los internautas no les gusta que les llamen así. Ellos son CIUDADANOS, son sencillamente gente, son nuestro PUBLICO.

Ese público que hemos perdido, no va al cine porque está delante de una pantalla de ordenador. Quiero decir claramente que NO TENEMOS MIEDO a internet, porque internet es, precisamente, la SALVACION de nuestro cine.

Sólo ganaremos al futuro SI SOMOS NOSOTROS LOS QUE CAMBIAMOS, los que innovamos, adelantándonos con propuestas imaginativas, creativas, aportando un NUEVO MODELO DE MERCADO que tenga en cuenta a TODOS los implicados: Autores, productores, distribuidores, exhibidores, páginas web, servidores, y usuarios. Se necesita una crisis, un cambio, para poder avanzar hacia un nueva manera de entender el negocio del cine.

Tenemos que pensar en nuestros derechos, por supuesto, pero no olvidar NUNCA nuestras OBLIGACIONES. Tenemos una RESPONSABILIDAD MORAL para con el público. No se nos puede olvidar algo esencial: hacemos cine porque los ciudadanos NOS PERMITEN hacerlo, y les debemos respeto, y agradecimiento.

Las películas de las que hablamos esta noche son la prueba de que en este país nos dejamos la piel trabajando. Sin embargo, el mismo esfuerzo o mayor hicieron tantas otras películas que NO HAN LLEGADO a los sobres de las candidaturas. Ellos tambien se merecen estar aqui, porque han trabajado igual de duro que nosotros.

Quiero despedirme en mi última gala como presidente, recordando a todos los candidatos a los Goya TAN SÓLO una cosa: qué más da ganar o perder si podemos hacer cine, TRABAJAR en lo que más nos gusta. No hay nada mejor que sentirse LIBRE creando, y compartir esa alegría con los demás. Somos cineastas, contamos historias, creamos mundos para que el espectador viva en ellos. Somos más de 30.000 personas que tienen la inmensa suerte de vivir fabricando sueños. Tenemos que estar a la altura del PRIVILEGIO que la sociedad nos ofrece.

Yo creo, con toda humildad, que si queremos que nos respeten, hay que respetar primero.

Y Por último, me gustaría contarle algo al próximo Presidente de la academia, que ya me cae bien, sea quien sea: estos han sido los dos años más felices de mi vida. He conocido gente maravillosa de todos los sectores de la industria. He visto los problemas desde puntos de vista NUEVOS para mí, lo que me ha enriquecido y me ha hecho mejor de lo que era. He comprobado que trabajar para los demás es una experiencia extraordinaria por muy duro que resulte en un principio, y sobre todo: han pasado 25 años MUY BUENOS, pero nos quedan muchos más, y seguro que serán MEJORES.

Buenas noches."

En este texto se han respetado las mayúsculas enfatizadoras del discurso.

pd. Este si que es el verdadero discurso del rey.

viernes, 4 de febrero de 2011

Grandes momentos de la historia del cine: El Seductor (1971).

Ahora que con Más allá de la vida Clint Eastwood está de actualidad (si es que alguna vez ha dejado de estarlo), he recordado una de las películas que protagonizó: El Seductor (The Beguiled, 1971).
Dirigida por uno de sus padrinos cinematográficos -Don Siegel-, se trata de un western atípico... casi más bien es una historia de terror, la de un soldado confederado que durante la Guerra de Secesión encuentra refugio en un internado femenino.
Uno de los rasgos más característicos de la cinta es su atmósfera de pesadilla, que comienza desde sus títulos de crédito.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Preview: Cisne negro..

Uno de los directores de los que siempre se puede esperar una genialidad es Darren Aronovski. Tras la maravillosa El luchador, su próximo proyecto es Cisne negro (Black Swan).

Nina (Natalie Portman) es una bailarina de ballet en Nueva Yrok, cuya vida está totalmente ocupada por la danza. Vive con su madre, una obsesiva exbailarina (Barbara Hershey) que ejerce un agobiante control sobre ella. Cuando el director artístico del ballet _Thomas Leroy- (Vicent Cassel) decide reemplazar a la bailarina principal (Winona Ryder) para la producción de la nueva temporada -El lago de los cisnes-, Nina es su primera elección.

Pero Nina tiene una competidora. Una nueva bailarina (Milan Kunis) que impresiona a Leroy. El lago de los cisnes requiere una interprete que pueda interpretar tanto al Cisne blanco, con su inocencia y gracia, como al Cisne Negro, que representa la astucia y la sensualidad. Nina encaja perfectamente en el primero, pero Lily es la personificación del Cisne negro. Ambas jóvenes llevarán su rivalidad hacia un terreno que acercará a Nina a su lado más oscuro.



Para verla, en España habrá que esperar al estreno el 28 de enero.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Preview: Vanishing on 7th Street.

El siempre interesante Brad Anderson (El maquinista, Sesión 9, Transsiberian) dirige Vanishing on 7th Street, con Hayden Christensen, Thandie Newton y John Leguizamo.

¿Se imaginan que una mañana se despiertan yo no queda nadie? Sólo ropas y objetos abandonados... y unas sombras amenazadoras a las que evitar...

lunes, 29 de noviembre de 2010

Preview: Biutiful

Biutiful es un drama con la inmigración ilegal de trasfondo a la que se le unen ciertos elementos fantásticos. Está dirigida por Alejandro González Iñárritu y protagonizada por Javier Bardem -quien ganó la Palma de plata al mejor actor en el pasado Festival de Cannes-, además de Eduard Fernández, Blanca Portillo, Rubén Ochandiano y Karra Elejalde.

El estreno, pronto, el 3 de diciembre (en España).

miércoles, 10 de noviembre de 2010

The walking dead (primeras impresiones).

Quería esperar a ver toda la temporada para hablar de The Walking Dead, pero tras ver los dos primeros capítulos... no me he podido seguir resistiendo a, al menos, escribir las primeras impresiones que me ha causado la serie.
La adaptación televisiva de The Walkind Dead (y su primer capítulo) está producida por Frank Darabont. Director, entre otras, de La milla verde o La niebla y guionista de prestigio (Salvar al soldado Ryan, Minority Report...).

Por su parte, el cómic que adapta es obra de la mente de Robert Kirman. Editado desde 2003 en Estados Unidos, ha contado como dibujantes con Tony Moore (hasta el número 7) y Charlie Adlar. Realizada en blanco y negro, la historia cuenta en las aventuras de un grupo de personas que intentan sobrevivir a un apocalipsis zombi.


Esto es material sensible. Esta es una historia salpicada de mucha sangre... alejada de los cánones televisivos de lo políticamente correcto -al menos en lo que se refiere a la violencia explícita-, pero donde lo peor no son los no muertos... sino el proceso de deshumanización que viven unos personajes que van perdiendo toda esperanza.

Por fortuna, la cadena responsable de la serie (AMC) se ha arriesgado. En menos de dos minutos, el capítulo piloto dejó bien a las claras por donde iba a ir, con un nivel de violencia a la altura -por ejemplo- de El amanecer de los muertos. Una cuestión que puede parecer superflua, pero que creo ha sido bien resuelta es que se ha conseguido (al menos en los primeros episodios) contar con una identidad propia. El principio ha cambiado el que aparecía en el cómic -pienso- con una finalidad muy clara, alejarla de otras historias con inicios similares. Otro elemento, es que si en el papel, el blanco y negro dota de dramatismo a lo que sucede, aquí la imagen consigue transmitir el clima original.


Aparte de que ha reforzado los aspectos más televisivos (o cinematográficos si se prefiere), como la secuencia de la escaleras del hospital o la presencia de las moscas revoloteando entre los cadáveres. Por no decir que incluso hay algunos planos de gran belleza, como uno que sucede en el parque durante el primer episodio. El lado malo es que se han caído en algunos clichés, como alguna que otra solución fácil -como bajo el tanque en el episodio piloto-.


Del reparto no me atrevo a decir gran cosa. El protagonista, Andrew Lincoln me parece que está muy bien. Lennie James, sin disgustarme me parece que repite un papel visto en El prisionero o Jericho. Aunque todavía falta un poco para saber, el resto si me da buenas sensaciones. Lo que me tiene intrigado es saber hacia donde avanza la serie. Si se queda a medias o da un paso más y se atreve a mostrar el verdadero meollo de la trama, como cambia la mente de los personajes y como van perdiendo su humanidad.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Paranormal activity 2.

Paranormal activity se convirtió en un éxito de taquilla con elementos -impuestos por lo exiguo del presupuesto- mínimos: dos actores, una localización y explotando temores atávicos como el miedo a la oscuridad, la indefensión durante el sueño, etc.

Aprovechando su tirón y apenas un año después se estrena su segunda parte... En Paranormal activity 2 la protagonista es una familia. Un matrimonio, la hija del marido y su bebé. La esposa (Kristi/Sprague Grayden)es hermana de Katie, protagonista de la primera entrega.
En su casa comienzan a experimentarse fenómenos extraños, por lo que instalan un equipo de videovigilancia.


Lo más significativo de la película que ha dirigido Tod Williams (Una mujer dificil) -aparte de que se haya rodado- es que no corresponde a la condición de secuela. Su arco temporal es un poco más amplio. Actuaría en parte a modo de precuela y, a un tiempo, es una continuaciónen la que se explican lo sucesos de la entrega anterior.

Del resto, creo que poco más se puede destacar. Recurrir a un perro y un bebé como elementos para dar miedo... da a entender por donde irán los tiros.
Siendo generosos, diría que Sprague Grayden y Molly Ephraim (la hijastra) están bien. Pero del resto, poco más. La cinta, pese a tener una duración de poco más de hora y media se hace pesada, muy previsible y aburrida (cada vez más según oímos una voz en off diciendo Noche...). Tanto, que en la comparación con la primera, pierde y por mucho.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Preview: Wrecked.

En la novela La isla de cemento, James G. Ballard nos contaba la historia de un hombre que se transformaba en una moderno Robinson Crusoe al sufrir un accidente de coche tras el que quedaba varado en una isla de transito entre los carriles elevados de una autopista.
Con un argumento ligeramente parecido el próximo año llegará a las pantallas Wrecked. Dirigida por Michael Greenspan, con guión de Christopher Dodd y protagonizada por Adrien Brody. En ella se cuenta la historia de un hombre que se despierta en un coche accidentado en el fondo de un barranco. No recuerda quién es ni cómo ha llegado allí. Así inicia una lucha por sobrevivir y recuperar su identidad.


domingo, 24 de octubre de 2010

Entrevista a Anton Corbijn (en decine21).

Ya le dedicamos una entrada a la crítica de El americano. Ahora, tras leerla en decine21 me gustaría traer una entrevista al director Anton Corbijn. La entrevista, realizada por José María Aresté puede leerse a continuación o en la web original.


El europeo

Anton Corbijn había trabajado como fotógrafo y autor de vídeos musicales, hasta se lanzó a dirigir un sorprendente largo, Control, sobre Ian Curtis, vocalista de Joy Division. En su segundo film vuelve a romper el saque con un thriller con aires de western rodado a la europea.

¿Cómo ha manejado un reparto tan internacional?
Realmente no he tenido ningún problema. Puede que sea porque he hecho pocas películas, así que no me extrañó encontrarme con un grupo de estas características. Además, yo viajo mucho por Europa y estoy acostumbrado a todas las nacionalidades. No me pareció raro. Al principio pensé que podría tener problemas con los actores italianos, pero para nada. Mi idea con los actores italianos actuales era que parecían muy caricaturescos, pero no ha habido ningún problema, al revés.

¿Qué le motivó a asumir este proyecto?
Cuando me decidí a hacer una segunda película tenía claro que quería cambiar muchas cosas en relación a la primera. Leía muchos guiones de géneros diferentes y entonces me llegó el de esta película y me gustó bastante. Me leí la novela original y me encantó, me gustó más. Me gustó mucho la idea, la historia. Creía necesario que se cambiara la historia de la redención que se proponía y entonces volvieron a trabajar sobre el guión que me habían pasado a mí. Lo reescribieron, añadieron ciertos toques, le dieron un poco de estructura de western y entonces fue cuando decidí seguir adelante.

Hablando del tema de la redención, la película muestra personajes que tienen secretos que son incapaces de compartir con los demás, lo que acrecienta su sentido de culpa. ¿Le interesó especialmente este tema?
En este caso por el tipo de personaje que encarna George Clooney, un asesino, no era capaz de hablar, ni aunque fuera mediante la confesión con el cura. La única salida para él era tratar de dejar el pasado un poco atrás y tratar de cambiar de vida.

Pero esa incapacidad afecta no sólo al personaje de Clooney, también el sacerdote y la prostituta tienen secretos que les avergüenzan.

Es el tipo de secreto que se encuentra especialmente en los pueblos pequeños. Supones que todo es abierto, que todo el mundo sabe todo. Lo vemos en La cinta blanca de Michael Haneke. Todo parece muy normal, pero hay tantos secretos.

¿Esta película ha sido un intento de alejarse de los temas musicales que trató en su primer trabajo, Control?

Yo sigo pensando en mi primera película como en una historia de amor. Pero entiendo la pregunta, aunque soy tan nuevo en esto de dirigir en cine que después de la primera peli me di cuenta de que si quería hacerlo en serio, tendría que aprender mucho. Quería trabajar en géneros muy distintos y este segundo proyecto me ha dado la oportunidad de hacer muchos cambios: he trabajado en color en vez de en blanco y negro, es una historia de ficción, es una producción norteamericana, etc. Simplemente quería hacer estos cambios para seguir aprendiendo. La música sigue siendo un elemento muy importante en esta película, pero no más importante que los actores.

Y más allá de la primera película, su pasado está totalmente vinculado a la música como director de videoclips.

A lo mejor aquí me conocéis por mis trabajos con U2, pero realmente los últimos veinte años he sacado fotos, he conocido a mucha gente con quien he trabajado. Desde entonces y, poco a poco, he ido dejando atrás mi vida con la música. No ha sido un cambio radical, de repente. Y como he dicho antes, si quiero encontrar mi propia voz en el cine, tengo que ir experimentando.

¿Por qué eligió a George Clooney cuando este actor nos tiene acostumbrados a personajes con bastante diálogo y más simpáticos?

El reto, precisamente, es meter a George Clooney en una película así y lo que es interesante y ayuda mucho es que sea un personaje más oscuro que los que normalmente hace. Le pones en un papel como un tipo encantador y el público va más bien a ver a George Clooney antes que al personaje, pero aquí al ser tan distinto, después de poco tiempo el público empieza a ver al personaje y no al actor.

Como era un personaje con poco diálogo era importante que lo interpretara con el lenguaje corporal. Y tampoco hay tantos actores que sepan hacerlo, y George Clooney siempre fue mi primera opción. Cuando aceptó, me quedé encantado.

Además de la influencia del western, ¿hay un intento de recuperar cierto thriller de los setenta y algo de Michelangelo Antonioni?

No he visto tantas películas en mi vida y de Antonioni he visto dos. No las había vuelto a visionar antes de la película, aunque no es la primera vez que me dicen esto. Lo que sí intenté fue darle el ritmo de las películas de los setenta, porque son más pausadas que hoy en día.

¿Qué diferencias hay entre el libro original y la película?

Los cambios más importantes empiezan con el título, el libro se llama A Very Private Gentleman. En la novela original el protagonista es inglés y además de fabricar las armas de forma artesanal, pintaba mariposas. Los ingleses son más excéntricos y para ellos esto resulta creíble, pero en Estados Unidos nadie se va a creer a un personaje así. Tenía que buscarle otros entretenimientos como la fotografía. Esto realmente es el cambio más importante en comparación con la novela. Los finales del libro y de la película también son completamente distintos.

Creo que ha dirigido esta película con el estilo que Fred Zinnemann empleó en Chacal (1973) en los años setenta. Ha debido tener mucha libertad para rodar lo que puede parecer una película "anti-Hollywood" por su ritmo pausado.

Sí, que no se enteren (risas). Mi agencia recibió un mail de un alto ejecutivo de Disney que decía que le había encantado la película, pero que todavía no había entendido cómo había conseguido rodarla en la industria hollywoodiense. Entendía que ayudaba el hecho de que George Clooney estuviera en el proyecto. Es una garantía para la gente que va a invertir en la película. Aún así lo que vemos es una película muy distinta de lo que es normal ver en Estados Unidos y ha encontrado su público. Para quien sólo quiere acción, ésta no es su película, pero ha resultado que, para otros, ésta ha sido la película que querían ver.

¿Le sorprende entonces que la película llegara a ser número uno en la taquilla estadounidense el primer fin de semana?

Sí, muchísimo, nunca lo había soñado. Creía que iba a tener algo de aceptación después de mi primer trabajo, pero nunca el número uno.

¿Cuál es su próximo proyecto?

Estoy viendo distintos proyectos pero no hay nada concreto de momento. Me gusta mucho el thriller psicológico, las películas de suspense, las comedias negras. Estoy buscando en todos los géneros. Estoy pensando en una película con hombres azules y a lo mejor la ruedo en 3D (risas), lo estoy pensando.

Quizá esto parezca algo descabellado, pero. ¿hay cierto paralelismo entre el protagonista y usted en el sentido de que asume una falsa profesión de fotógrafo, y ambos trabajo suponen "disparar" a la gente? Me llaman la atención las armas sofisticadas que prepara, con artilugios que bien podían ser accesorios fotográficos.

Aparte del evidente parecido físico entre George Clooney y yo (risas), tampoco hay muchas cosas en común. Yo no quería darle la ocupación de fotógrafo, porque pensaba que la gente iba a hacer comparaciones conmigo. Pero al final resultó que hacerle fotógrafo era lo que más convenía. En el film enseño varias veces que la marca de película que utiliza es Kodak, porque es mi marca favorita y no quiero que se deje de fabricar. También me ha gustado desde joven la idea del solitario, tenía una visión un poco romántica de mí mismo: un solitario viajando por el mundo con mi cámara. Ahora ya no tengo tanta ilusión en este sentido. También en Control lo que más me atraía era el personaje que era un poco solitario. En cuanto a montar cámaras complejas, y manejar aparatos complicados, ni siquiera utilizo cámaras digitales, tienen demasiada información para los retratos que yo suelo hacer. Yo prefiero las cosas más sencillas.

Es un apasionado de la música, ¿por qué grupos siente debilidad?

Los típicos... Estoy a punto de sacar un libro con Tom Waits, llevo trabajando con él desde 1977 y siempre he estado muy interesado en lo que hace. A parte de él, tengo muchos amigos en el mundo de la música y me gusta seguir lo que hacen.

Como fotógrafo ha retratado a personajes de renombre, ¿quién le ha impactado más?

Como decía la canción, "cada foto cuenta una historia", pero puede que el mejor haya sido Nelson Mandela. Creo que le hice una fotografía muy bonita. También me interesan mucho los pintores.

Al convertir al protagonista en americano, el sacerdote le dice que en su país no tienen ni futuro ni pasado, que sólo viven el presente. ¿Hay algún intento de reflexión entre lo norteamericano y lo europeo?

Es una forma de verlo. El sacerdote habla también sobre los franceses y dice que lo único bueno que ha salido de Francia es el coñac y en otro momento dice que los norteamericanos sólo piensan en escapar del pasado. Si miras a según que políticos norteamericanos, es cierto que piensan así.

José María Aresté
16/09/2010

El americano (The american).

Anton Corbijn, es un refutado fotógrafo y director de vídeos musicales (Viva la vida, Coldplay o I feel you, Depeche mode). No es de extrañar que fruto de ello, su primer largo estuviera vinculado al mundo de la música. Control, llevaba a la pantalla la vida de Ian Curtis a partir del libro Touching from a distance que su viuda, Deborah Curtis, escribió.

En El americano (The american), Corbijn adapta otro libro (A Very Private Gentleman, de Martin Booth) con George Clooney de protagonista.

Clooney encarna a un asesino a sueldo escondido en Abruzzo, un pequeño pueblo italiano. Ante la tranquilidad de la vida allí comienza a plantearse abandonar su vida.

El realizador holandés ha realizado una película totalmente atípica, alejada de las convencionesdel género. El americano se sitúa en el territorio del thriller europeo, más cercano a El silencio de un hombre, o de un James Bond dirigido por Robert Bresson.
El estilo de la cinta es magnífico. En eso se nota que el director es un gran fotógrafo. Eso se aprecia en la manera en la que cada plano se ha construido, pero no solo eso. Ha sabido dotar a la historia de un ritmo pausado, intimista y brillante.

Aspecto fundamental, los actores. George Clooney, contenido, duro y a la vez, genial. Gran parte de la película se sustenta (y muy bien) en una interpretación -pese a que he leído alguna que otra crítica muy dura en contra suya- muy contenida, lejos de ciertos tics habituales. A destacar las secuencias que comparte con el sacerdote interpretado por Paolo Bonacelli (quien salía en Saló o Los 120 días de Sodoma). Por otro lado esta Violante Plácido. Su personaje se entiende. Tiene una finalidad muy clara, pero desde mi punto de vista su actuación es bastante más floja que la del resto del reparto.
Un detalle del guión. Me ha gustado mucho la manera en la que cada personaje tiene algo que ocultar y eso es algo que, a cierto nivel, los iguala.

Por contra, si hay que reconcerle un fallo. Y esto era algo que ya sucedía en Control. La relativa vacuidad del libreto. De hecho, tras la etapa de planteamiento la historia se viene un poco abajo.
Puede calificarse a El americano es un brillante ejercicio de estilo, pero su problema es que detrás, poco o nada se esconde.