viernes, 26 de octubre de 2007

Shoot 'em up. En el punto de mira.



La primera imagen de Shoot 'em up. En el punto de mira, es toda una declaración de intenciones que sirve para definir perfectamente toda la cinta. Clive Owen mastica una zanahoria, en su rostro una expresión feroz. A partir de aquí comienza una película que por momentos se encuentra más cercana al slapstick y al cartoon (ojo a la escena final), amén del cine de acción oriental, que al más convencional.




El argumento.... una trama conspiranoica que, por momentos, me recordó al cómic XIII. El furibundo y misterioso señor Smith (Owen) se encuentra con una madre parturienta perseguida por un grupo de matones. Cuando ella muere, él se hace cargo del bebé.




¿Parece interesante? en este caso lo que verdaderamente distingue a la película es su estética, además de su coherencia.

El director Michael Davis ha logrado darle una patina de irrealidad a toda la cinta, como una especie de James Bond antiglamuroso. De admirar es que haya aceptado arriesgarse a enfocarla toda de esa manera, pese a ciertos riesgos (atención al revolcón entre Clive Owen y Monica Bellucci) no cae en la sensiblería, ni tampoco teme los excesos.

Al contrario hace apología de lo que podríamos llamar una estética del exceso, de colores brillantes, chillones y luces desbordantes que encubren la suciedad de la sociedad y ante a cual, como salvación, se erige un modelo alternativo de familia, el formado por el señor Smith y Donna Quintano (Monica Bellucci), frente a la tradicional -no existente- formada por un magnifico (y sádico) Paul Giamatti y su siempre ausente esposa.

En definitiva se trata de una de las mejores y mas frescas propuestas cinematográficas de la temporada, arriesgada, excesiva, irreal, si, pero también valiente y consecuente consigo misma, que horrorizará a los que han olvidado que la ilusión es la esencia de este arte.

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