martes, 27 de noviembre de 2007

Adiós, pequeña, adiós (Gone, baby, gone)



El largometraje debut de Ben Affleck despertaba curiosidad, quizás miedo. Su integración en la gran industria de Hollywood, una elección de papeles discutible y haberse convertido, durante un tiempo, en personaje de la prensa rosa planteaba dudas sobre sus posibilidades. Y eso a pesar de que adaptaba un material tan potente como la novela de David Lehane, Adiós pequeña, adiós, de quién ya habíamos visto una adaptación anterior, Mystic River, de Clint Eastwood.



Lo cierto es que Affleck aprueba el examen, diría incluso que con muy buena nota. La historia narra el secuestro de una niña y como su desaparición se transforma en una prueba moral para el protagonista. Este, encarnado por Cassey Affleck compone un personaje interesante, que durante gran parte de la cinta cae mal, un listillo con cara de crío. Pero también es el personaje sobre el que recae gran parte de la historia y el que nos plantea el dilema moral de la misma.
¿Qué debemos hacer? ¿lo que sabemos que es mejor o lo correcto? ¿Hasta que punto se puede justificar matar?¿hasta que punto es justificable? son algunas de las preguntas que sinuosamente se van deslizando a lo largo del metraje.

Me han gustado los personajes, todos ellos bastante ricos en detalles, dando pistas de ellos, dejando caer muchas cosas. También me llamó la atención la estructura de la película, bastante llamativa. Realista, ambientada en las zonas marginales de Boston, comienza contando la desaparición y la búsqueda de la niña desaparecida (se ha repetido hasta la saciedad el paralelismo con el caso de Madeleine McCann, totalmente casual), a continuación, pasa a un primer "final", desencadenante de la acción posterior. Luego se presenta un segmento medio (lo mejor de la película), para después desmontar todo lo contado en el primer acto y finalizar con un epílogo, triste y silencioso.


Hay pocos peros que ponerle a la película, quizás la caída en algunos tópicos en lo que respecta a la investigación policial y a cierto exceso de diálogo, lo que deja a esta por detrás de la contención de Mystic River. Pero en definitiva se trata de un film bastante sólido, con un reparto bastante equilibrado (muy bien Cassey Affleck y Ed Harris), aunque quizás se desperdician los personajes de Morgan Freeman y Michelle Monaghan, pero cuyo mayor acierto esta en plantear más de lo que responde.

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