sábado, 3 de noviembre de 2007

Halloween (2007)

1978 vivió la presentación en sociedad de Mike Myers. Halloween, dirigida por John Carpenter significó el inicio de una amplia saga que, hasta hoy, incluía ocho películas. Ahora se estrena una nueva cinta que intenta redefinir los elementos del "mito" Myers de la mano de Rob Zombie.



Rob Zombie no ha hecho una nueva secuela. En su lugar se ha centrado en mostrar los orígenes del asesino. A ello le dedica la mitad del metraje (la mejor del mismo), mientras que la segunda parte del mismo narran los sucesos contados en la película de Carpenter. Esto ultimo, en cierto modo, termina por lastrar la película.

El primer movimiento nos muestra a la familia Myers y al pequeño Mike, explicando -por ejemplo- el porqué de su fobia al sexo y mostrando los primeros síntomas de su desequilibrio mental (y algunos de sus elementos más característicos -la máscara-) y finaliza con sus primeros asesinatos.

El segundo acto transcurre también durante su niñez, tras ser internado en su psiquiátrico al cuidado de un psicólogo interpretado por Malcom McDowell. Su estado mental empeora progresivamente y allí ataca a una enfermera. Esto lleva al final de acto, con el suicidio de su madre.

Lo narrado durante la última parte de metraje -la peor de la película-, corresponde con lo narrado en la primera película. Myers escapa de la institución donde estaba recluido y vuelve a su pueblo...


Halloween puede inscribirse en la línea de revisión que Hollywood ha planteado de filmes ya clásicos (La matanza de Texas: el origen, La matanza de Texas (2003) o El amanecer de los muertos), para lo cual han dejado la historia en manos de un director que ha sorprendido sus filmes anteriores, mostrando una serie de constantes que se hacen presentes también en esta. De una parte esta su empeño en mostrar núcleos familiares disfuncionales, como sucedía ya en La casa de los 1000 cadáveres. Y en este caso hay que unir la presión social que sufre el protagonista en su casa y en la escuela, más la fobia al sexo que le produce tener una madre stripper (Sheri Moon Zombie), que le transforma en objeto de mofa de sus compañeros. Ello es lo que hace que sea Mike Myers el verdadero "héroe" de la película. En este sentido juega un papel importante otro de los rasgos estilísticos del director como es el tratamiento de la violencia, alejado del slasher tradicional. En lugar de mostrar violencia de forma cruda, opta por utilizar elipsis y el el sonido (¿metáfora del desequilibrio interno?). De hecho, la escena más violenta de la película (la violación de una interna en la institución mental) no corresponde a una acción del asesino. Así, muchas veces los "normales, los "cuerdos" parecen más peligrosos que él.

Cómo ya comenté, hay un tratamiento de la violencia interesante por su sutileza y una indagación en el pasado del asesino, pero algo falla en la película y es la última parte. Esa es la que ralentiza el desarrollo del resto del metraje. Precisamente porque es la que ya conocemos, todos sabemos lo que va a pasar. Por ello es por lo que a falta de ritmo perjudica a toda la película (quizás le sobran veinte minutos) y por lo que ese doble final no cogerá a nadie por sorpresa.

3 comentarios:

  1. Primero gracias por comentar en mis blogs, el de la comunidad lo tengo abandonado el de blogger es el que uso. Hallowen es una de mis pelis de terror preferidas ya veré que hace rob zombie (mientras esté su música, ya me siento satisfecho) un saludo

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  2. Un placer visitar tus blogs y que visites el mio, quedas invitado. Mcuhas gracias

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  3. Por cierto, te comento. La peli no tiene mala pinta. Rob Zombie tiene muy buena mano dirigiendo, lo que ocurre es que compararse con Carpenter nunca es fácil. Por eso la historia funciona bien cuando vemos a Myers de niño, luego... no esta mal, pero no es lo mismo.

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