Beowulf pertenece a la misma estirpe de héroes que Hércules, Aquiles o Gilgamesh, aquellos que solo con su muerte lograron acceder a la inmortalidad. La suya es una historia mítica, gloriosa, pero también triste ante la certeza de su destino.

Otro elemento es la violencia que presente por todas partes y luego el sexo. La escena de la seducción entre el héroe y la madre de Grendel, me parece simplemente maravillosa. La aparición de ella, la masturbación metafórica (donde la idea de la espada como símbolo viril adquiere todo su significado)... increíble.

Pero la cuestión es que aparte de ello no parece que haya nada más. Los personajes, salvo por la del viejo rey Hrothgar y en el anciano Beowulf, no presentan muchos más matices (si obviamos buscar el parecido con los actores reales). Esto demuestra que no solo hay que contar con que la técnica sea suficiente para deslumbrar al público, sino que hay que querer ir más allá. Otra cosa, que había señalado en los comentarios de la preview de la película, es si hacía falta realmente hacer la película así. Lo mejor de la animación es que es capaz de tomar los materiales de la realidad, subvertirlos y hacer casi cualquier cosa. Esta idea, si se quiere contar una historia mítica, resulta ideal. Pero, por ejemplo, vemos al personaje de Angelina Jolie y pensamos en ella, la cuestión está en que querer aproximar la animación a lo real, quizás no esta haciendo más que limitarla.
(Fragmentos de la película y de una entrevista a los guionistas, Neil Gainman y Roger Avary durante la comic-con de San Diego. Lamentablemente, solo he podido encontrar este material en inglés)









Ridley Scott











