jueves, 17 de enero de 2008

En el valle de Elah (In the Valley of Elah).


La intervención norteamericana en Oriente medio está marcada por la instantaneidad de la respuesta que ha encontrado en Hollywood. A diferencia de lo que sucedió con la II Guerra Mundial o Vietnam, es una situación aún supurante ante la cual la industria cinematográfica no se ha quedado de brazos cruzados. Redacted, Leones por corderos,... han sido algunos ejemplos y el último que hay que añadir (por ahora) es En el valle de Elah (In the Valley of Elah), la última cinta dirigida por Paul Haggis.





En esta conocemos a un militar veterano cuyo hijo, tras volver de Irak, desaparece. Decide entonces acudir en su búsqueda, en la que al tiempo, terminará descubriendo la verdad acerca de la situación de su hijo.

Crash, el exitoso debut en la dirección de Haggis era un puzzle. Historias aisladas que se entrecruzaban intentando demostrar que somos un todo. Formalmente En el valle de Eliah posee una estructura "más" clara, a lo largo de la historia seguimos al padre. Pero realmente me parece que gran parte de la misma es un gigantesco mcguffin. Durante casi una hora, con la excusa de seguir una investigación policial, vamos sumando piezas de un rompecabezas que terminaran por encajar en los últimos veinte minutos. Pero todo el movimiento central termina por lastrar a la película, que pierde ritmo en esos momentos (aun a pesar de la última parte) y cae en ciertos tópicos, como sucede con el personaje de Charlize Theron.

En lo que respecta a los actores Tommy Lee Jones está magnífico, él es el eje alrededor del que orbita la película (y casi si única razón de ser). El es representa el orden, la organización y también el silencio. Posee un mundo estructurado en valores que se van derrumbando a medida que avanza la película (tremendo el momento en el que habla con su esposa por teléfono tras encontrar a su hijo).
También me ha encantado Susan Sarandon, la madre del soldado desaparecido. Apenas sale en tres-cuatro escenas. Pero no hace falta más. La emoción contenida, la ira que encierra su personaje es suficiente para llenar la pantalla en esos momentos.

En el valle de Elah me ha recordado a Acorralado (si, he dicho bien) porque intenta tratar la guerra como una abstracción que destruye a las personas e intenta mostrar que es lo que queda después. Sin embargo, creo que no termina de cumplir. Primero, como decía, por la falta de ritmo durante la investigación y segundo, quizás la manera de presentar las consecuencias resulta demasiado tópica (ciertas metáforas como el plano final), fría e incluso, distante.

3 comentarios:

  1. La he visto hoy y en general concuerdo contigo, sobre todo en que la investigación se alarga tal vez demasiado. Y también es cierto que el plano final es muy evidente, me lo esperaba desde que aparece al principio la cuestión de la bandera, pero me imagino que es la típica película dirigida al publico americano y supongo que haggis realmente quería que la gente saliera planteándose cosas del cine, aún a costa de tener que darle el mensaje masticadito.
    El personaje de Charlize Theron el único paralelismo que le veo con el de Tommy Lee Jones es que los dos están un poco fuera de lugar en la sociedad (él por viejo, ella por mujer y madre soltera); pero tengo que admitir que me gusta verla cogiendo papeles como estos, en vez de en alguna comedia tonta, que ya tenemos bastantes.
    Detallito, sobre eso que dices de que al personaje de Jones se le van cayendo todos sus estrictos valores, me fijé en cómo a cada día que pasaba iba renegando inconscientemente de sus manías militares (la cama bien echa, levantarse temprano, etc).
    Lo que sí me gusta es el esfuerzo por mostrar una américa real, o al menos creíble, con gente tan cutre como en cualquier país del mundo (no es que no sepamos que es así, pero da gusto verlo en una película, al menos a mí).

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  2. Añado: desde hace tiempo, siempre que en una peli veo a una policia y/o agente federal con ese aire tan de mujer dura y profesional, me acuerdo de Jodie Foster en el Silencio de los Corderos. La sombra de Clarice es alargada, ¿o tú recuerdas que ese arquetipo haya salido antes de ella en otra peli?.

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  3. Me imagino que es difícil hacer una película sobre la guerra de Iraq sin que el público estadounidense se sienta atacado.
    A mi, particularmente, los padres me parecen magníficos. Tanto Tommy Lee Jones como Susan Sarandon tienen un par de momentos que ponen los pelos de punta.
    Sobre lo de Clarice... después de haberlo pensado tengo que darte la razón. Estoy repasando mentalmente películas y caray, lo cierto es que a priori no se me viene ninguna otra antes (ni ninguna tan bien).

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