martes, 15 de enero de 2008

Persépolis.


Me llega vía Pedro la recomendación para que vea Persépolis, de Marjane Strapi y Vincent Paronnaud. Antes me documento un poco y veo que es la película que la academia francesa para representar a Francia en la próxima entrega de los Oscar, pero también veo mucha polémica, a favor y en contra -aquí o aquí- y mucha palabra (algunas sin haber visto la película).



Bueno, lo cierto es que la película se basa en el cómic autobiográfico homónimo de Marjane Satrapi, publicado en cuatro volúmenes que narra la infancia y juventud de su protagonista y la búsqueda de si misma, durante la caída del Sha y la creación de la república islámica de Irán. Con esta comienza la guerra irano-irakí, cuando sus padres deciden enviarla a Austria a terminar su formación. Pero en Europa, aparentemente libre no termina de encontrar su lugar y vuelve a Irán. Pero si en Viena era una extraña, en Teherán lo es aún más.

Lo primero que quería decir, tras verla, es que puedo entender la decisión de la academia gala. Es una película increíble, hemosísima y dolorosa, que se ve con un nudo en el estómago, que por su tristeza me ha recordado a Cuando el viento sopla (When the wind blows). Precisamente en la amargura que logra transmitir juega un papel fundamental la animación, una animación sencilla, "clásica" (nada que ver con Beowulf). Por alejarse de la realidad parece que toca una fibra emparentada con cierta inocencia, cuando a la vez esta (y su perdida) es otro de los temas de la historia.

Técnicamente juega mucho con el clarooscuro, blancos y negros que se contrastan (como la propia realidad de la protagonista) salvo en lo que sucede en el tiempo "presente", una simplicidad máxima que cumple y muy bien, para hablar de un mundo que parece salido de la mente de Huxley (Un mundo feliz) o Orwell (1984), donde cualquier libertad, hasta la de expresar los sentimientos, está prohibida y que termina por detrozar al invididuo.

La historia flaquea en el segmento medio, cuando Marjane estudia en Viena, porque no termina de quedar claro porqué no encaja. Pero la primera parte y la final, la niñez y la edad adulta, son magníficas, como los son los secundarios, su familia (sus padres, su tío y su abuela). Se muestra como un personaje crítico con el mundo que la rodea y poco condescendiente consigo mismo, rasgos realistas que compensan la "irrealidad" del dibujo y, como decía, nos llegan a lo mas hondo y nos arrastran hasta el final conteniendo la emoción.

4 comentarios:

  1. muy de acuerdo con usted, hace poco también se habló de ella en nuestro blog.. peli muy recomdable!

    saludos!

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias por la visita y por el comentario. Me pasaré por vuestro blog. :D
    La verdad es que Persépolis ha sido una sorpresa agradabilísima.

    ResponderEliminar
  3. muchas gracias a usted también por pasarse y por el correo.. le añado ipsofacto a nuestra lista de contactos! Nos leemos, amigo!

    ResponderEliminar
  4. Muchísimas gracias. Lo mismo digo :D

    ResponderEliminar