sábado, 10 de mayo de 2008

Doomsday.

Por fin, la última película de Neil Marshall: Doomsday, tiene fecha de estreno (al menos en España): el 25 de julio.


Lo primero que hay que tener en cuenta es que está realizada por Neil Marshall y lo que ello implica. Creo que es uno de los realizadores actuales a los que se les pueda poner la etiqueta de "artesano", algo así como -salvando las distancias- un Jacques Torneur en este siglo XXI. No se puede decir que sea un innovador -menos en lo que son sus historias-, pero si se trata de alguien que sabe como contar y con buena mano para darle ritmo a sus películas.

Como pasó con sus filmes anteriores, la historia dista mucho de poder considerarse original. Si Aullidos o Las colinas tienen ojos han sido referencias suyas anteriormente, en esta (como ya había comentado) son más evidentes y pasan por los terrenos de Resident Evil, el cine de John Carpenter, Mad Max, el Sam Raimi de Evil Dead... y las que se quieran añadir a partir de ahí (y las hay). En donde si puede radicar el mérito de Marshall es haber sabido -o sido capaz- de unir elementos tan dispares.




La historia cuenta como durante el siglo XXI una extraña epidemia aparece en Gran Bretaña, ante ella, al gobierno solo se le ocurre levantar un muro (como el de Adriano, de hecho la historia es la de la lucha entre los bárbaros y los civilizados) que separe Escocia del resto del Reino Unido (esto habrá hecho las delicias de Sean Connery), que es abandonada a su suerte. Treinta años después la epidemia reaparece. Un pequeño grupo es entonces enviado a Escocia en busca de un doctor que podría tener la cura a la enfermedad.

Lo que encuentran en Escocia hace que tenga que verse Doomsday como pura serie B, sin tomársela muy en serio. De hacerlo así, rozaría lo ridículo. Además, solo entenderla de ese modo permitirá que pasemos por alto algunos agujeros en el guión o que ciertas situaciones puedan pasar... todo empieza en una ciudad apocalíptico punk (¿o son pictos?), continúa en un reino medieval y termina en un páramo desértico (¿les suena?). No digo más.

¿Qué es lo que salva a la película?
Fundamentalmente, que no intenta ser una película seria, es un entretenimiento, se sabe tal y lo explota hasta sus límites (impagable la escena de la "cena"), casi hasta lo gore. Lo que marca un poco diferencias con la ciencia ficción británica, normalmente más interesada en la creación de atmósferas.
Con todo ello, creo que ese espíritu la hace disfrutable -que no es poco-, a lo que hay que unir la solvencia de los actores, me quedo con tres: Malcom McDowell, Rhona Mitra y, el casi debutante, Craig Conway (Sol, el lider punk).

2 comentarios:

  1. Especial mención se merece el plano del culo de la prota que se han marcado en el trailer, buen reclamo.

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  2. JEJEJE, bueno, seguro que eso es casual.... SEGURO.

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