sábado, 17 de mayo de 2008

Speed Racer.


Tras un film noir (Lazos ardientes); la trilogía que le dio forma a los anhelos de una generación (Matrix) y una película con una alta carga ideológica (V, de Vendetta; que aunque oficialmente dirigida por James Mc Teigue, bueno... todos sabemos de manos de quien salió), los hermanos Wachowski se encuentran en un momento de madurez artística.
Esta madurez queda patente en la facilidad en que pasan, como acabo de comentar, de la carga ideológica de V, de Vendetta a una cinta que es todo lo contrario, pura forma. Es lo que sucede con Speed Racer.




Speed Racer es la translación a la gran pantalla del anime Speed Racer-Meteoro. Cuenta la historia de Speed Racer un joven piloto que intenta triunfar en el mundo de las carreras, sobreponerse al recuerdo de su hermano fallecido y sobrevivir en un mundo dominado por las grandes corporaciones.
El guión se hace eco de algunas de las constantes que se hacen presentes en otras películas de los hermanos de Chicago. Una, la oposición entre el individuo y el aparato capitalista. No, no voy a hacer un discurso político. Calma.


Lo cierto es que Matrix, en el fondo, no hacia más que contar la oposición entre hombre y máquina, entre individuo y la cadena de montaje. Y, asimismo, V... lo que hacía era contar -de nuevo- el enfrentamiento entre individuo y totalitarismo. Aunque en este caso, hay matices como el hecho de que los individuos se terminan transmutando en nueva masa, V...
Sin embargo, no es el guión el fuerte de este Speed Racer. Pese a lo arriesgado que pueda sonar, creo que es el perfecto ejemplo de película de esta generación, en la que priman la forma sobre el contenido y en donde el mundo de los dibujos animados y los videojuegos son una referencia (y muy evidente).


Como decía, la cuestión está en que pese a un guión pobre, la película no da descanso. Desde el primer minuto nos mete en la acción y el ritmo no decae, quizás hasta pasados los cien minutos.
Otra cuestión es la del trabajo actoral. De todos el reparto, destacaría como me sorprendió Mathew Fox y Christina Ricci; y el resto... hace lo que puede. En este caso creo que es fundamental el hecho de rodar ante una pantalla verde.

Speed Racer es opción segura para el entretenimiento, se trata de una película familiar, pero que sorprendemente rodada desde una perspectiva adulta. La mejor prueba de ello, son las escenas de Paulie Litt, que interpreta al hermano menor del protagonista, cuyas escenas -sobre todo la primera- son cómicas, infantiles, pero no diría que "infantilizadas".

Speed Racer es todo forma, que provocará un efecto parecido al de 300, pero bajo la influencia del pop. Muchos se tirarán de los pelos y echarán de menos un guión, otros apreciarán su "todo forma", la acción, el derroche visual, la manera en la que se salta los esquemas tradicionales de la narración cinematográfica, donde el anime es referencia. De hecho, hace suyos muchos recursos como el fondos abstractos, la dilatación temporal...

A mi, personalmente, me sorprendió porque me proporcionó dos horas de entretenimiento, sin más, pero eso -hoy en día en el cine- no es poco.

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