lunes, 28 de julio de 2008

Cine club: Half Nelson (2006).


Acabo de ver Half Nelson y aunque, a priori, no es el tipo de película que pensaba comentar en esta sección, no quería dejar pasar la ocasión de hablar de ella.
La web española cuenta sobre la película...
Dan (Ryan Gossling) es un joven profesor de instituto de una zona pobre de Brooklyn. Aunque Dan es brillante, dinámico, y controla perfectamente la clase, en su tiempo fuera del trabajo resulta un hombre frustrado y autodestructivo. La decepción y desilusión le han conducido a una grave adicción a las drogas. Mantiene una doble vida, separando sus resacas de sus deberes, hasta que una de sus alumnas problemáticas, Drey (Shareeka Epps), le sorprende en plena actividad adictiva tras acabar las clases. Debido a esta situación, Dan y Drey inician una inesperada amistad.
En la lucha libre, un “Half-Nelson” es una llave inmovilizante de la que no es fácil, sino imposible, librarse. El título actúa como metáfora de hallarse estancado en una situación nada agradable, que es donde precisamente se encuentra Dan Dunne.


Lo que me ha gustado de la película son por un lado, las interpretaciones. La dureza y la fragilidad que transmite la niña y los múltiples matices que le da Gossling a su personaje. Pero hay otra cosa que me ha maravillado, y es la manera en la que lo que se dice y lo que sucede encuentran su paralelismo en la pantalla.

Dan es un profesor de historia que enseña hablando de la lucha de opuestos como motor de la historia -de hecho, cuenta que escribe un libro de dialéctica orientada a niños- y la idea -cercana al zen y Heráclito- de que todo fluye y nada permanece. Dichos pensamientos, estarían en el epicentro, por ejemplo, de los Movimientos por los Derechos Civiles que se dieron en Estados Unidos en los cincuenta-sesenta.

Estos también son conceptos presentes a lo largo de la película, en la oposición (aparente) entre los mundos de la alumna y del profesor, pero que poco a poco se van mostrando como interrelacionados y que culminan al final de la historia con (otro) cambio. La contraposición como motor del cambio, dos realidades que se nos muestran y a pesar de parecer distintos, no son más que variantes de una misma realidad, la de unos personajes a los que les duele estar vivos...

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada