martes, 22 de julio de 2008

Escondidos en Brujas (In Bruges).


Me decidí a ver Escondidos en Brujas (In Bruges), fundamentalmente, atraído por el nombre de los protagonistas: Colin Farrell, Brendan Glesson y Ralph Fiennes; y lo que termino por encontrar es una película sorprendente, com unos gangster británicos muy poco convencionales.
Entre la comedia negra y el drama con tintes metafísicos (la culpa y el perdón son conceptos muy presentes), que la alejan del aire cool en el actual género realizado en las islas.
Dos irlandeses, asesinos a sueldo (Farrell y Glesson), llegan a Brujas tras un trabajo para pasar unos días mientras esperan a que su jefe los llame.


Durante el primer tercio de película esa parece una versión noir de Esperando a Godot. Los protagonistas esperan, sin más una llamada, mientras deambulan por una ciudad que maravilla a uno y que aburre, terriblemente, al otro; pero que sirve, perfectamente para conocer a ambos personajes.
El segundo acto, comienza con la llamada y es donde la presencia del concepto dela culpa -que se había ido apuntando previamente- se plantea de una manera más clara.
Mientras, el tercer segmento -quizás más flojo- comienza cuando el jefe (Fiennes) aparece en pantalla. Antes solo había sido una presencia amenazante, ahora llega a Brujas, lo que da inicio al final de la trama.

Martin McDonagh, el director y guionista es un reconocido autor de teatro y ello se nota en la manera en la que esta compuesto el guión, con unos movimientos muy marcados. Un detalle significativo es como hay un asecto de violencia creciente que sirve para cerrar cada una de las partes. También destacaría la forma en la que caracteriza a sus personajes muy humanos, desvalidos y perdidos, especialmente, Farrell, que intenta buscar en el humor, a veces casi simplón, o en un amor quizás falso, una salida al hecho de sentirse consumido por la culpabilidad, hasta que se le presenta la posibilidad de enmedar su error; mientras que los otros parecen buscar en códigos y reglas un sentido al vacío de su existencia.
He hablado de los protagonistas, pero no me quiero dejar atrás a otro... la ciudad de Brujas, que se muestra como un personaje más. Una especie de limbo, una cuidad en la que parece que todo el mundo es extranjero y en la que los personajes deben decidir que rumbo vital deben seguir, -por ello destacaría la ultima escena, muy a lo Atrapado por su pasado (Carlito´s Way)-.
Y si el guión es el que proporciona los mayores aciertos, es donde se le podría poner algún pero a la historia, en el sentido que algunas acciones se suceden de manera un tanto errática, como si ese fuera -sin más- el destino de sus protagonistas. Pero aún así esta manera de componerlo proporciona algunas de las mejores secuencias de la película. Bien pensado, quizás habría que entender ese vagar, simplemente como la búsqueda de algo, de un sentido a la existencia, precisamente en un lugar turístico, donde todo transita e interacciona y, a la vez, parece carecer de sentido.

2 comentarios:

  1. y yo que le tengo ganas a esta peli de la que he oido tantas cosas buenas, incluyendo su crítica..

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  2. Si le soy sincero, Sr. Jefe, tengo que admitir que no me terminaba de covencer, pero es algo atípica y no sé, tiene algo.

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