viernes, 11 de julio de 2008

Los Extraños (The Strangers).


Por el nombre de sleeper se entiende a las películas que de manera inesperada se convierten en éxitos, este es el caso de 28 días después o La vida de los otros. Otro ejemplo lo tenemos este año con The Strangers/Los Extraños, que -hasta ahora- ha recaudado cincuenta y dos millones de dólares en los USA, cuando su producción había costado nueve.
La película guarda cierto parecido con el reciente remake de Funny Games, sin embargo mientras la cinta de Haneke intenta reflexionar acerca de los mecanismos sociales de la violencia, esta se trata de una película que comienza tocando ciertas fibras, para -por desgracia- decaer en su parte final.


Todo comienza como una historia de amor-desamor. Una pareja (Scott Speedman y Liv Tyler) en crisis, justo cuando se suponía que debían dar un paso adelante en su relación. Silencios que lo dicen todo, hasta que un desconocido toca por error en su puerta.
Miradas entrecruzadas, palabras que no se dicen.
El se va a por tabaco.
Entonces, los desconocidos vuelven...

Durante los primeros veinticindo minutos la tensión se va acumulando, hasta el primer susto que llega de la misma manera en la que se ha ido desarrollando la película, en silencio, con calma... La película durante su primera mitad avanza de forma sólida. Toda la fase de planteamiento me parece muy interesante, porque va creando un clima apoyándose en elementos como el silencio, o al contrario el uso de la música, no de la ambiental, sino de canciones que ayudan a crear una atmósfera. Esto es una de los aciertos de la película, la creación de climas. Primero creando una sensación de tranquilidad -el juego con las canciones-, que luego se rompe para el espectador, pero -acertadamente- no para los protagonistas.

Sin embargo, la cosa no aguanta, porque la segunda mitad de la película -justo cuando el personaje de Scott Speedman regresa a la casa- la historia decae, da un giro y se transforma en un thriller bastante convencional, que se dedica a jugar con recursos bastante tópicos -como el abuso, ahora, de la música ambiental-.

Es interesante, pese a todo, algunos de los recursos -e influencias- que se aprecian en la película, como el cine de zombis. La sensación de la casa asediada, podría recodar a La noche de los muertos vivientes. El hogar, que se supone se trata de un refugio, en este caso donde los personajes intentan curar sus heridas, convertido en objeto, porque es suceptible de ser violado.

También tenemos el miedo a la desperzonalizacion, en lo que me parece otro de los aciertos como es no querer mostrar la identidad de los acosadores, lo que incide en su idea del mal como ente abstracto. Esta es una de las ideas acertadas de la película, prescindir de la identidad de los atacantes, y a la par los protagonistas son convertidos en objetos (una de las últimas escenas es astante elocuente en ese sentido), los asesinos se dedican a jugar con ellos, a manipularlos permaneciendo indiferentes ante ambos.
Formalmente también es adecuado cierto minimalismo formal, que unido al realismo de la propuesta, es otro de los elementos que ayuda en la creacion de tensión.

Otro de los puntos interesantes de Los Extraños está en la capacidad de tocar ciertos miedos atávicos, que durante una parte importante de la película son empleados, como el miedo la oscuridad, al aislamiento o la soledad (me he acordado de los cuadros de Füssli), y para ello comienza jugando con la idea de "basado en hechos reales" -lo cual no es del todo cierto-.

Lo que ocurre es que hay un momento, mediado el metraje, y hasta el final, donde la acción deja de sorprender, obvia los aciertos del principio (¿falta de ideas?) y transita por "lugares comunes" del género, lo que termina por perjudicar a su concepto global.

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