martes, 19 de agosto de 2008

Venganza (Taken)


Hace años, el crítico Carlos Pumares hablaba -al hilo de Gladiator- de cómo al público le encantan las historias de venganza. Explicaba que todos disfrutabamos con ellas porque primero veíamos como al protagonista le hacían alguna putada terrible y luego -y esa es la parte que le gusta a la gente-, como este se la devuelve. De hecho, la venganza esta en el germen de la literatura universal. No olvidemos que gran parte la Ilíada no es, en el fondo, más que la historia de la venganza de Aquiles.

Pues eso, diría que ni más ni menos es lo que ofrece Venganza (Taken). La historia, escrita por Luc Besson y Robert Mark Kamen, es la de la hija de un ex-espía norteamericano que mientras esta de vacaciones por París es secuestrada por una organización dedicada a la trata de blancas.



Pese a que por momentos la historia recuerde a Frenético (Frantic) de Roman Polanski, en el fondo es muy sencilla. Bryan (Liam Nesson) un ex agente de la CIA al que su trabajo le costó su matrimonio, vive intentando n perder a su hija de diecisiete años, Kim (Maggie Grace, Shannon en Lost). Tras discutir con su ex-esposa (Famke Janssen), esta le convence de que deje que su hija vaya con una amiga a Europa. Mientras esta allá el la telefonea y escucha como es secuestrada. Entonces el va a buscarla.
Como decía la película dirigida por Pierre Morel da exactamente lo que promete, la historia de una venganza, en la que poco a poco vemos como se produce una inversión del protagonista, si fue su trabajo el que le alejó de su familia, ahora es este el que le servirá para recuperarla. No solo eso, sino que la violencia de sus actos va aumentando conforme pasa el metraje, mientras la sordidez de los escenario parece (al menos aparentemente) disminuir.

¿Lo mejor de la película? El guión por su simplicidad y corrección, porque no intenta contar una historia de manera pretenciosa, salvo por algún que otro giro (algo previsible) y que unido a su ritmo, da justo lo que el espectador espera (muy a lo Luc Besson).
También destacaría a Liam Nesson, más que correcto... que por momentos me ha recordado a John Wayne; y la sorpresa de Maggie Grace, muy creíble como niña de diecisiete, cuando realmente tiene... veinticinco.
Lo que significaría como negativo, cierto edulcoramiento hacía el final, (prescindible la última escena) que intenta darle un tonillo de happy end a la película, que muy probablemente no fuera necesario.

3 comentarios:

  1. El título será por el refrán «donde las dan las taken», ¿no? No lo puedo evitar, y es que este tipo de pelis me dan un poco de risa. Me pongo en el lugar de los mafiosos secuestradores: oye, y a quién raptamos hoy. Yo que sé, una cualquiera. ¿Esa misma? Por mí vale. Oye, asegúrate antes de que no sea el hijo de el Van Damme bombero o del Steven Seagal megapolicía, que ya lo hemos pasado muy mal como para repetirlo...
    Donde esté un Harrison Ford desesperado por encontrar a su dama blanca en el Blue Parrot que se quite todo. Y eso que soy fanático de este hombre desde que le vi encarnar a Sir Gawain, ojo.
    Un fuerte abrazo y espero que las vacaciones te hayan sentado de maravilla.
    Zombi.
    (Soy zombi, lo que pasa es que no veo ya la opción de firmar de otra manera que no sea como blogger; lo de openID me lo dejo para septiembre).

    ResponderEliminar
  2. Yo fui a verla esperando justo lo que recibí: una de tiros y piñas sin prejuicios ni escrupulos, como se hacía cuando yo era chico.
    Así que todos contentos.

    ResponderEliminar
  3. Muchas gracias Doc.Zombi... ¿las vacaciones? CORTAS, pero bastante intensas. Excalibur, vaya película y que olvidada me parece que quedó. :(

    Pedro, con la película sucede lo dicho por todos, es entretenida y eso no es poco. Y por un lado, hasta es bueno, en el sentido de poder ver la película sin más.

    ResponderEliminar