viernes, 5 de septiembre de 2008

Hellboy II: El ejército dorado (Hellboy II: The golden army).


Cuando me estaba planteando qué escribir sobre Hellboy II: El ejército dorado (Hellboy II: The golden army), pensé en usar expresiones como "más y mejor" o "más de lo mismo", pero estas expresiones podían tener unas connotaciones negativas que no harían justicia a la película de Guillermo del Toro.
Lo que si es cierto es que, a pesar de contar con una carrera bastante importante, no fue hasta la multid de premios recibidos por El laberinto del fauno, cuando pasó a ser genuinamente reconocido como "autor", y además, de marcadísimos rasgos.
Así, de golpe, creo que esta nueva entrega de la aventuras del diablo rojo son fruto de este reconocimiento, no en vano, pese a que los personajes son de Mike Mignola, el libreto corresponde al director mejicano, en el que refleja aspectos común con el resto de su filmografía.
Pero vamos por partes...

Hellboy II cuenta la historia de un príncipe elfo que en su intento por declarar la guerra a los humanos intenta despertar a un antiguo(e invencible) ejército de seres mecánicos que permanece dormido desde tiempos inmemorables.

Normalmente, en las narraciones de del Toro subyace un enfrentamiento entre el mundo "real" y el mitológico. El laberinto del fauno es un buen ejemplo de ello. De una parte vivimos en el mundo gris de la posguerra española; por otro, el de seres de cuentos en el que parece vivir la protagonista. En ese caso, el director nacido en Jalisco juega a que reflexionemos sobre si es cierto lo que ve la niña..



En Hellboy II, dicha oposición es la base de la historia.
Una cosa que es llamativa formalmente, es como al igual que en el a primera arte hilo argumental es muy corto, sin embargo se ve enriquecido por el barroquismo de la imaginería que salpica la trama (y hay mucha). Destacaría varios momentos: el brillantísimo prólogo y el dúo Hellboy/Ape. Todo ello logra un equilibrio entre la historia y una riqueza visual (y creo que no exagero) a la altura de un George Lucas (solo hay que ver mercado troll).
La dicotonomía entre real/irreal tiene también un paralelismo social. De una parte están los "normales" (los humanos), de otra los "diferentes" (incluido Hellboy y sus compañeros), con marginados socialmente con independencia de su mayor o menor integración (aparente), y esto es otro de los motores de la historia.
Esto me lleva a otro aspecto, también recurrente, como es la mezcla entre biología y mecánica. Dicha idea aparecía ya en Cronos, en la que un millonario perseguía n mecanismo capaz de proporcionar la vida eterna. Aquí la encontramos en varios aspectos. Mediante un personaje, Johann Krauss, un vaporoso ente ectoplasmático que vive en el interior de un traje de aspecto mecánico. Pero la propia historia tiene estructura de mecanismo, en el que se van conectando sus distintos engranajes.
En definitiva, como decía al principio, esta nueva entrega de Hellboy no resultará innovadora, tampoco persigue ser una profunda reflexión moral -como la segunda parte de Batman-. De lo que si se trata ese una película tremendamente entretenida, que recoge los aciertos de la primera parte e incide en ellos y todo ello bajo la pátina de cuento oscuro (cuidado con las hadas).


2 comentarios:

  1. Muy buena peli
    en mi pais (mexico) se ha estrenado hace un tiempo ya y la he visto en el cine y me ha parecido sensacional
    super recomendable
    saludos

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  2. Muchas gracias por la visita y el comentario.
    Si, coincido totalmente contigo, me pareció entretenidísima y muy recomendable.

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