jueves, 9 de octubre de 2008

Cine club: La noche de los muertos vivientes (1968).


Coincidiendo con que se celebra el Festival de cine de Sitges y, que en el mismo, se conmemoran los cuarenta años de su estreno no iba a dejar pasar la oportunidad de dedicarle un espacio en este blog aun auténtico clásico de 1968: La noche de los muertos vivientes (Night of the living dead).

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1967. George A. Romero y John A. Russo deciden reunir un equipo de diez personas. Cada una de ellas aportaría seiscientos dólares para rodar una película. Fuese del género que fuera.
Una vez aceptado el proyecto, se impuso el horror.
Estos fueron los primeros pasos de La noche de los muertos vivientes.

La película cuenta como un par de hermanos son atacados, mientras visitaban la tumba de su madre por un perturbado. Ella huye y llega hasta una cabaña, donde las cosas no irán mejor...

Más allá de su importancia dentro del género, la película merece ser considerada como un hito en la producción independiente que estaba dando sus primeros pasos y culminaría con el éxito de Easy Rider un año después (1969).

En lo que respecta al terror, significó una ruptura, presentando un monstruo "nuevo". Frente a los clásicos Drácula o Frankstein, el zombi no era ni un ser fantástico, ni atentaba contra nuestras creencias. En una época donde el capitalismo y el materialismo se imponía, estos seres son hijos de su tiempo.

Los finales de los sesenta en Estados Unidos estuvieron marcados por la Guerra del Vietnam, la Crisis de los misiles, la Guerra Fría, los movimientos sociales y todos ellos terminan teniendo, en mayor o menor medida, su paralelismo en la pantalla.

Los protagonistas, una mujer y un afroamericano, tradicionalmente marginados socialmente, pese a que Romero no eligió a un actor de color, Duane Jones, de manera intencional. Los zombis, un "yo" despersonalizado, sin un origen claro, seres que silenciosos se arrastran para alimentarse de nuestra carne.

Rodada con un estilo, por momentos, documental y bajo la directa influencia de El ultimo hombre sobre la Tierra, la película presenta algunos rasgos arquetípicos que han permanecido invariable durante los últimos cuarenta años, el deseo antropófago, la formación de grupos...

Zombis ya había habido en el cine, desde 1932, en White zombie, pasando por la notable Yo anduve con un zombi, pero hasta este momento no habían sido susceptibles de ser reinterpretados en clave alguna. Al mismo tiempo, la cinta sienta mucha de las bases del terror moderno, como la explicitez de sus imágenes, que culminaría menos de una década después en La matanza de Texas.

Pero el director no es menos cruel con el ser humano. Si el zombi nos da miedo porque no es sino una versión de nosotros mismos, que ha dejado de serlo, el ser humano es capaz de cualquier atrocidad con sus semejantes. Confinado en el interior de una cabaña -una suerte de caverna platónica- a la luz del miedo sale a relucir lo que somos realmente, cobardes, avariciosos y violentos.


Fuentes.
-Revista SciFiWorld.
-Zombi.blogia.com

Pd. La película es de dominio público por un fallo burocrático, sin embargo, la única versión que he encontrado está en inglés sin subtítulos.

4 comentarios:

  1. Respeto enormemente las últimas dos películas que has recomendado. Son joyas del género terror. Saludos!

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  2. Muchas gracias Budokan. Todo un elogio dicho por usted.
    Saludos.

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  3. Una verdadera lástima que el tío George no se pasara por Sitges finalmente. Aunque no me extraña nada, dado que no había preparado nada más que el pase de La noche, y eso se decidió a última hora.
    Lo siento por aquellos que sacaron su lado más necrófago y salieron a las calles a sembrar el pánico durante la marcha zombi...

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  4. Bueno, lo cierto es que es una pena que no haya hecho acto de presencia. Pero la gente ha sabido manifestar y divertirse, pese a ello, con el espíritu zombi.
    Saludos.

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