jueves, 27 de noviembre de 2008

Los Cronocrímenes.

Me había resistido a ver Los Cronocrímenes, fundamentalmente, porque me preocupaba en que medida se habían creado demasiadas espectativas en torno al estreno en el largometraje del director Nacho Vigalondo, a raíz de su candidatura a los Oscars en 2005 por el corto 7.35 de la mañana.

Ahora puedo decir que la he visto y me ha gustado. La película cuenta como un buen día Héctor está en su casa. Mira al horizonte con sus prismáticos y ve a una chica. Empujado por la curiosidad... o quizás por el deseo, se adentra en una arboleda cercana para ver mejor.

Siento debilidad por el cine fantástico que tira de buenas ideas, aunque técnicamente carezca de recursos (o quizás por ello). Esta película es un buen ejemplo. La historia se sustenta en una idea y en tres personajes. Héctor (Karra Elejalde), el protagonista; su esposa (Candela Fernández), una chica que pasea por el bosque (Barbara Goenaga) y un hombre que parece muy al tanto de lo que sucede (el propio Nacho Vigalondo).

Pese a que la historia se sustenta en los viajes temporales y sus consecuencias, lo mejor de la historia son los puntos en los que se apoya. El deseo, frente a cierta idea de redención. De una manera tal que, sobre todo al inicio, recuerda poderosamente a David Lynch.
Tenemos a un hombre común -muy bien interpretado por un Karra Elejalde que empieza cayendo mal-, de clase media, media alta, con una esposa hermosa (casi como en Carretera Perdida), que observa el horizonte con sus prismáticos. A través de ellos ve a una chica desnudándose. Y se levanta.
Ese simple hecho es el que pone en marcha la historia. El deseo por lo prohibido que da pie a una sinfonía fatalista en la que constantemente el director nos imbuye en lo que parece ser una visión oscura y casi determinista del destino. Salpicada, eso si de puntos de humor, gags muy sutiles, pero que ayudan a que la película se vaya construyendo a modo de piezas de un rompecabezas, rematada por un final ¿feliz? negro, negrísimo, que tampoco es demasiado benévola con la condición humana... o ¿quizás es realista en ese sentido?. Una especie de Memento, contada linealmente y muy minimalista, porque narrativamente -como en la película de Nolan- es muy compleja, partiendo de la base en una paradoja temporal.En lo que respecta a la construcción de la historia es en lo que se pueden ver más problemas. En el tercer acto, cuando el guión se retuerce sobre sí mismo, quizás en exceso, lo que puede provocar cierta desubicación y confusión en el espectador.

¿Más?
Vigalondo hablando de su película:

3 comentarios:

  1. En la última muestra del canal sci-fi de Madrid nos regalaron a todos una camiseta de esta peli, nos la pintaron de maravilla y salió el Vigalondo a contarnos algunos pormenores. Tengo muchas ganas de verla, la verdad, porque a mí todo lo que sea de viajes en el tiempo (aunque no entienda un carajo, como me pasó la primera vez que vi Primer, de ahí que la viera más veces y con ayuda de amigos científicos) es que me pone palote. XD

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  2. hice la crítica hace un tiempo, ya que pude ir al cine a verla antes de que se la cargaran a las primeras de cambio (y con lo que tardó en llegar).. soy muy fan de la peli a pesar de sus fallos.. muy fan!!

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  3. Zombi. Merece la pena, con sus cosas, pero esta muy bien.

    Jefe Dreyfus. Lo de la vida de las según que películas en taquilla es tema aparte. Pero, como decías, tiene sus fallos, pero aún así tiene "algo" no se si su aire "artesanal" o qué es.

    Saludos.

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