viernes, 26 de diciembre de 2008

Ultimátum a la Tierra (The day the Earth stood still).

Durante los últimos años Hollywood ha ido volviendo su mirada hacia atrás. Así películas que, con el tiempo se han ido convirtiendo el clásicos han sido revisitados, muchos de ellos en clave moderna, cambiando los antiguos miedos por otros contemporáneos. Ejemplos de esto hay muchos, solo hay que ver La maquina del tiempo, La guerra de los mundos o Invasión -también incluiría Soy leyenda en este grupo-.

Sin embargo, ni actualizar los temas, ni los modernos efectos especiales pueden enmascarar el verdadero problema de las nuevas versiones. Fundamentalmente, por lo endeble de los guiones y por la necesidad de cubrir ciertos puntos, que garanticen que se cubran todos el espectro del mercado. Eso explica el casi (y triste) ridículo de películas que incluyen historias de amor que no se sostienen, la presencia de niños o animales de compañía o los forzadísimos happy end.

Dentro de esta tónica cabría incluir la versión que de la película de 1951, de Robert Wise, Ultimátum a la Tierra -The day the Earth stood still- ha dirigido Scott Dickerson (El exorcismo de Emily Rose).


La historia es prácticamente la misma, una nave espacial llega al planeta. En ella un enorme robot (Gort) y un individuo de apariencia humana (Klaatu/Kneanu Reeves) que tiene un mensaje importante que comunicar. Evidentemente es tomado por el gobierno como una amenaza. Pero una doctora (Jennifer Conelly) le ayuda a escapar.

Ultimátum a la Tierra en esta versión de 2008 es una película que apunta a cosas, algunas son interesantes, el motivo por el que vienen los extraterrestres al planeta. El no ver su imagen real, la concepción de toda la imaginería visual que se sale de lo que suele ser habitual, la presencia de la nanotecnología (que me recordó a La plaga, de Jeff Carlson)...
Lo que falla es que, al final, todo se queda a medias. Los personajes están exageradamente esbozados. Mejor dicho, solo están esbozados y algunas veces, como el personaje de Cathy Bates, demasiado tópicos. Esto hace que tengamos a buenos actores, Bathes, Connelly -que esta muy bien-, en personajes mal dibujados. De hecho, uno de los que mas juego podría dar, el científico interpretado por John Cleese termina por dejar la sensación agridulce de "lo que podría haber sido", y aunque estaba en el original, deja la sensación de haber querido acercarse al personaje de Michael Caine en Hijos de los hombres. Aunque el momento en el que Klaatu y el profesor trabajan juntos en una ecuación, con Bach de fondo, fue de lo que más me gustó.
Creo que incluso el niño diría que esta razonablemente bien. Jaden Smith, hijo de Will Smith y de Jada Pickett logra caer antipático durante gran parte del metraje, pero justo al final es cuando parece que su personaje adquiere su dimensión "comercial", para darle un toque familiar a la historia. Por otro lado, si es cierto que, al fin, Keanu Reeves tiene un personaje a la altura de sus cualidades interpretativas, aunque no deja de ser el mismo que lleva interpretando desde hace bastantes años.

Estéticamente, por otro lado, la película esta muy bien lograda. Algunas secuencias son, sencillamente, impresionantes -como la destrucción del estadio-. Lo mismo sucede con las naves. Al verlas se me vino a la mente la de Hugh Jackman en La fuente de la vida y su noción de "arcas de Noé". Paradójicamente, el juego de no mostrar la verdadera apariencia de los alienigenas no me ha disgustado. Al contrario, toda la parte inicial en la que se estudia de que esta compuesto Klaatu es de lo mejor de la película.
El problema de este Ultimátum a la Tierra es que parece muchas cosas, que nos llevará a una reflexión interesante sobre el ser humano (pese a ser una producción de Hollywood), incluso sobre lo que le hacemos a nuestro entorno y a nosotros mismos... pero al final no es nada de eso. Es una película, hasta cierto punto fría, construida en base a secuencias -a veces- deslabazadas. Suceden cosas, personajes toman decisiones importantes... y realmente no sabemos porqué. Y eso, realmente, si es el problema.

4 comentarios:

  1. Coincido con que la mejor escena es la de John Cleese. Por otra parte el director sabe mucho de técnica digital pero muy poco de narrar historias o de dirigir actores. Una lástima ver lo que es y lo que pudo haber sido.

    Saludos,

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  2. Muchas gracias Ramón. Con la dirección de actores pasa un poco como con todo lo demás, una sensación de dejarse llevar, no sé si decirlo así pero diría casi que cierto desinterés.

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  3. Muchísimas gracias compañero :D
    Igualmente.

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