domingo, 31 de agosto de 2008

Entrevista (subtitulada) a Angelina Jolie.

A través de abandomoviez veo colgada la siguiente entrevista (quizás lo mejor de la película, aunque tampoco es difícil) a Angelina Jolie, una de las protagonistas de la reciente Wanted.

martes, 26 de agosto de 2008

Preview: W.

Oliver Stone haciendo amigos...

El director neoyorkino vuelve a tomar el pulso a la política de su país tras JFK (1991) y Nixon (1995). Pero en esta ocasión se atreve con el , todavía, presidente de Estados Unidos: George W. Bush.
W. es una crónica de la vida y presidencia del personaje, interpretado por Josh Brolin, en lo que parece una versión que resultará muy poco cómoda para los partidarios del partido republicano.

Merece la pena extenderse en el reparto, aparte de Josh Brolin, encontramos a James Cromwell como George Bush, padre; Ellen Burstyn/Barbara Bush; Thandie Newton/Condoleezza Rice; Richard Dreyfuss/Dick Cheney; Ioan Gruffudd/Tony Blair; Scott Glenn/Donald Rumsfeld; Jeffrey Wright/General Colin Powell y Tobi Jones/Karl Rove.

Para los más curiosos, hay un poco más de información en wikipedia (inglés).

pd. Eduardo, no me olvido decir que me avisaste tu del trailer.

domingo, 24 de agosto de 2008

Wanted. Se busca.


Todavía recuerdo cuando hace años, en el 2004, fui a ver Guardianes de la noche (Nochoy dozor) la película dirigida por Timur Bekmambetov. Había llegado precedida de cierta fama, pero el resultado no pudo ser más decepcionante. Una amalgama de imágenes, muchas -eso si- de una gran fuerza visual, pero una historia que hacía agua por todas partes.
El año pasado se estreno la segunda parte, Guardianes del día (Dnevnoy Dozor, 2006). En ese caso no caí y esperé a verla en casa. En este caso, la historia remontaba el vuelo (o yo ya sabía que me esperaba) y no parecía tan endeble. Pero aún así...
Ahora llega a las pantallas Wanted. Se busca. El salto al cine de Hollywood del director ruso, adaptando el cómic homónimo escrito por Mark Millar e ilustrado por JG Jones.



Lo que cuenta la historia...
Wesley Gibson (James McAvoy), un oficinista de vida gris descubre, casi al tiempo, que su padre ha muerto y que se trataba de uno de los mejores asesinos del mundo. Desde ese momento será perseguido por quien ha matado a su padre, siendo acogido por La Hermandad, un grupo del que formaba parte su padre, que intenta mantener el orden en el mundo a través del asesinato. Y que lo formará para que tome el relevo de su padre.

Gran parte del primer acto diría que está bien. La presentación del protagonista, al más puro estilo del anónimo de El club de la lucha y la primera escena de acción, que diría más, resulta notable, emparentada -directamente- con Matrix, así como todo el poderío visual de la película.
Ya lo he comentado y leido en otras páginas, tanto El club de la lucha como Matrix (en lo que respecta a la acción) son las influencias que más se han mencionado y resultan más que evidentes, sobre todo al inicio. Lo que sucede es, como en las otras dos películas anteriores del director, la parte estética es muy potente, pero no tiene su correspondencia en el guión, que rebaja mucho el tono oscuro del cómic, hasta el extremo de llegar a ser sonrojante.

Si se puede decir que los actores están bien, cumplen sin mucho más. Morgan Freeman hace el mismo tipo de papel al que nos tiene acostumbrados; Angelina Jolie y su personaje (de florero) están muy desaprovechados, siendo el único que destaca un poco más McAvoy.

En general, la película pese a contar con una estética arrolladora, termina naufragando por un guión flojo, que se alarga innecesariamente en el segmento central, con giros más que previsibles y termina con un final que deja abierta la puerta a una segunda parte (133 milones de dólares de recaudación, solo en USA, son un buen motivo para la industria).

miércoles, 20 de agosto de 2008

Wall·E.


Desde el día de su estreno se ha hablado sobre la posibilidad de que Wall·E sea película nominada al Oscar como mejor película de animación y como mejor película. En un principio, tal aseveración podía parecer exagerada, pero lo cierto es que una vez vista no sería de extrañar, porque creo que se trata de una de las mejores películas de la temporada.

Fabricado por Buy N Large, Wall·E es el último robot que queda en la Tierra de aquellos que fueron dejados en el planeta mientras los humanos abandonaban el planeta a la espera de que las condiciones mejorarán.
Tras setecientos años, el robot no ha dejado de trabajar. Tiene una amiga, una cucaracha, mientras pasa su tiempo libre coleccionando objetos que encuentra en la basura y viendo el musical Hello, Dolly!.
Hasta que un día descubre que no está tan solo como creía.

Una de las mejores cosas que tiene Wall·E es su primera mitad, la que transcurre en la Tierra. Durante algo más de media hora presenciamos un espectáculo casi de cine mudo en el que, pese a ello, simpatizamos totalmente con el protagonista y sufrimos de su soledad.

En cierto modo, la historia de Wall·E es la de un inadaptado, que vive rodeado de basura, cuyos amigos son también otros marginados (el insecto, luego el batallón de robots "locos"), hasta que un día conoce a una chica, integrada/alienada en el sistema.
La película está marcada por varios aspectos; algunos especialmente subversivos. De una parte, frente a lo que esta siendo lo habitual en el cine de animación, no persigue copiar la realidad (como sucedía con Beowulf). Busca la veracidad, la similitud, pero estableciendo un diálogo entre imagen real y sintética. Los humanos del pasado son de carne y hueso, los del futuro, que han vivido lejos de la Tierra, han ido perdido sus rasgos (físicos y emocionales) por lo que su imagen es la de objeto animados (lo que serían, a priori, los robots).
Un matiz importante es que se plantea la cercanía entre hombre y máquina, a través de inversión de papeles. Mientras que los humanos viven de manera aséptica, las máquinas son capaces de experimentar sentimientos. En ello es importante el gesto. La mirada de Wall·E cercana a Chaplin, y ciertos gestos (como el de sus manos) que se irán repitiendo y adquiriendo un mayor significado a lo largo del metraje -más allá del evidente prodigio técnico-.

Resulta igualmente llamativa la relectura que hace de 2001. Una odisea del espacio (2001. A space odissey), no sólo por referencias estéticas -el piloto automático de la nave o la música-; la genial obra de Kubrick, contaba como se producía el nacimiento de un nuevo hombre, fruto de a nueva conciencia adquirida por el contacto con extraterrestres (¿o estos se ponía en contacto ante el nacimiento de nuevas conciencias?). Aquí, en cambio, el hombre vive en el espacio y regresa la Tierra para volver a renacer, mediante el contacto con la máquina humanizada.

Como decía, uuna de las cosas interesantes que tiene la cinta dirigida por Andrew Stanton son los distintos niveles de lectura que ofrece, como se muestra mediante la crítica que hace ante nuestra sociedad y sus valores (consumistas), muy al estilo de THX1138 (1970, George Lucas) o Están vivos (They Live, 1988) de John Carpenter, o incluso al cine del mencionado Charles Chaplin.

Puestos a buscar algún fallo..., quizás la segunda parte de a película baja un poco de intensidad. Comienza muy bien (con Wall·E persiguiendo a EVE), pero es en esta en la que el ritmo decae un poco y quizás se pueda echar en falta más participación de los humanos (como la nueva pareja) o de los otros robots.


¿Más?
La web no oficial de Wall·E.
Wall·E en youtube.

martes, 19 de agosto de 2008

Venganza (Taken)


Hace años, el crítico Carlos Pumares hablaba -al hilo de Gladiator- de cómo al público le encantan las historias de venganza. Explicaba que todos disfrutabamos con ellas porque primero veíamos como al protagonista le hacían alguna putada terrible y luego -y esa es la parte que le gusta a la gente-, como este se la devuelve. De hecho, la venganza esta en el germen de la literatura universal. No olvidemos que gran parte la Ilíada no es, en el fondo, más que la historia de la venganza de Aquiles.

Pues eso, diría que ni más ni menos es lo que ofrece Venganza (Taken). La historia, escrita por Luc Besson y Robert Mark Kamen, es la de la hija de un ex-espía norteamericano que mientras esta de vacaciones por París es secuestrada por una organización dedicada a la trata de blancas.



Pese a que por momentos la historia recuerde a Frenético (Frantic) de Roman Polanski, en el fondo es muy sencilla. Bryan (Liam Nesson) un ex agente de la CIA al que su trabajo le costó su matrimonio, vive intentando n perder a su hija de diecisiete años, Kim (Maggie Grace, Shannon en Lost). Tras discutir con su ex-esposa (Famke Janssen), esta le convence de que deje que su hija vaya con una amiga a Europa. Mientras esta allá el la telefonea y escucha como es secuestrada. Entonces el va a buscarla.
Como decía la película dirigida por Pierre Morel da exactamente lo que promete, la historia de una venganza, en la que poco a poco vemos como se produce una inversión del protagonista, si fue su trabajo el que le alejó de su familia, ahora es este el que le servirá para recuperarla. No solo eso, sino que la violencia de sus actos va aumentando conforme pasa el metraje, mientras la sordidez de los escenario parece (al menos aparentemente) disminuir.

¿Lo mejor de la película? El guión por su simplicidad y corrección, porque no intenta contar una historia de manera pretenciosa, salvo por algún que otro giro (algo previsible) y que unido a su ritmo, da justo lo que el espectador espera (muy a lo Luc Besson).
También destacaría a Liam Nesson, más que correcto... que por momentos me ha recordado a John Wayne; y la sorpresa de Maggie Grace, muy creíble como niña de diecisiete, cuando realmente tiene... veinticinco.
Lo que significaría como negativo, cierto edulcoramiento hacía el final, (prescindible la última escena) que intenta darle un tonillo de happy end a la película, que muy probablemente no fuera necesario.

martes, 12 de agosto de 2008

¡¡Vacaciones!!

Bueno, amigos y amigas el blog echa el cierre durante un tiempecillo que no estaré conectado. Espero que cuidéis bien del jardín. Os veo en una semanita...

domingo, 10 de agosto de 2008

El cine tras el 11-S y el cambio del mundo.

Todos los siglos suelen contar con un acontecimiento que marca, verdaderamente, el paso de centuria, más allá de lo que indique el cambio de dígito.

Oficialmente el siglo XX comenzó en 1901, pero el paso de un siglo a otro, el cambio de mentalidad vino con un acontecimiento traumático. Algunos creen que con el hundimiento del Titanic, la mayoría (donde me incluyo) opinan que la I Guerra Mundial (1914-1918) significó el paso del mundo nacido de la Revolución Industrial al triunfo de la máquina, en que unidades de caballería se enfrentaron a gigantescos ingenios mecánicos.

El siglo XXI también tuvo su acontecimiento traumático.

11 de septiembre de 2001.

Hasta principios de los noventa el mundo había poseído un orden. Existían dos bloques, el capitalista -con los EE.UU al frente- y el comunista con la URSS como gran potencia. El enfrentamiento entre ambos, la Guerra Fría, había determinado la situación del mundo durante medio siglo.
Con la caída del Muro de Berlín (1989) el bloque comunista se desintegró, lo que llevó a una nueva situación que parecía que llevaría al fin de la historia.

Ahora no es posible identificar al "enemigo", vivimos en la paranoia de creer que este puede estar a nuestro alrededor, o vivir junto a nosotros. A todo ello, hay que unir que vivimos en la era de las comunicaciones, en la que hay más posibilidades de acceso a la información, pero en la que tenemos menos posibilidades de acceder a una información fiable y completa.

Y esto ¿cómo afecta al cine?
El 11-S y su mundo, como sucedió con la Gran Guerra o los campos nazis de exterminio encontró sus ramificaciones (o exorcismo) en el arte, y el cine como arte (o gran arte) de fines del siglo XX inicios del XXI no ha sido menos.

2002, Joel Schumacher dirige Ultima llamada (Phone Booth). En ella, un publicista (Stu/Colin Farrell) es amenazado por un desconocido, que para él no es más que una voz al otro lado del teléfono demostrando que tiene el poder de matarlo cuando quiera.
Estrenada poco después de los ataques contra el World Trade Center y rodada un poco antes, la película antecedía ya algunas constantes en el cine de los últimos años.


La abstracción del mal.
Durante la Guerra Fría proliferaron películas donde era fácil identificar a los "buenos" y a los "malos". El representante más identificable sea, quizás, Rambo reconocido por el expresidente Reagan como arquetipo del héroe estadounidense.
Pero qué sucede cuando el enemigo no tiene un rostro identificable, cuando no es soviético. Tras la desaparición del bloque comunista no es fácil identificar el Mal. En ese caso, el cine, como reflejo de la realidad se ha hecho eco de lo mismo, de tal manera que pasamos a vivir un momento donde se plantea la abstracción de dicho mal.
Hemos comenzado hablando de Última llamada, pero muchas otras cintas reflejan esta misma idea, es el caso de Saw. Otra variante que muestra también esa sensación seria Hostel, que frente a la abstracción plantea como el peligro esta a nuestro alrededor, bajo cualquier apariencia.

La realidad fragmentada.
Vivimos en la era de las comunicaciones, pero eso, lejos de enriquecer nuestra visión del mundo ha contribuido a su fragmentación y a la imposibilidad de contar con una visión global de la realidad. A esto hay que unir la democratización de los medios. La existencia y facilidad de acceso a los medios (blogs, cámaras digitales...) en lugar de beneficiar, muchas veces ha contribuido a la desinformación, todo lo cual significa que conocemos parcelas de realidad determinadas y adolecemos de una noción amplia de la realidad.

Nos vamos hasta el año 1999, El proyecto de la bruja de Blair (The Blair witch project) impactaba por una importante campaña de publicidad y por el uso de la cámara en mano que pretendía darle veracidad a la historia (como ya había hecho antes Ruggero Deodato en Holocausto caníbal).

El recurso impacto, pero no se generalizó hasta que unos cuantos años después se recuperó, pero con una diferencia fundamental. Si en El proyecto de la bruja de Blair, se utilizaba para proporcionar veracidad, hoy películas El diario de los muertos (Diary of the dead), lo utilizan -combinada con otros medios de comunicación- como una manera de mostrar la realidad, subjetiva, parcial, muchas veces morbosa e incompleta.

El apocalipsis a pie de calle.
El fin del mundo siempre ha sido un tema recurrente. El Coloso (1808-1812), muestra el terror. En el cuadro, del que ahora se discute que sea obra de Francisco de Goya, representa a un gigante en el horizonte. Ante su visión un grupo de personas huye despavorido.
Años después un nuevo gigante atemorizaba. Godzilla representaba los terrores postatómicos de un Japón derrotado y que había sufrido los bombardeos nucleares de Hiroshima y Nagasaki.
Godzilla no hacía más que representar el miedo a una amenaza que, inexorable, se cernía sobre el ser humano.

2008, JJ Abrams produce y escribe Monstruoso (Cloverfield), que sin ser una nueva versión de Godzilla no hace más que mostrar, de forma paralela, los terrores de la sociedad contemporánea.
Entre el Godzilla original o el remake de Roland Emmerich y Monstruoso hay una serie de diferencias fundamentales. De una parte se centra en un estrato determinado de la sociedad, una clase media, media-alta, acomodada, temerosa de ser atacada nuevamente, pero más aún que ignora quien puede hacerlo.

Un aspecto interesante es como se tiende ha rebajar la perspectiva a la hora de encarar las historias. No vemos ahora la totalidad de lo que sucede, no vemos todo el monstruo. En su lugar, conocemos las historias de los individuos desde su punto de vista.
En Señales (Signs, -1996-) M. Nightshyamalan proponía una invasión extraterrestre desde la perspectiva de una familia aislada en medio de una granja. Salvo por la información que les llegaba por la televisión no sabían que sucedía.

Doce años después El incidente (The happening), del mismo director, va un poco más allá. Propone una situación apocalíptica de nuevo, pero en este caso prescinde de querer explicar demasiado lo que ocurre. Lo verdaderamente importante es saber como afecta a los individuos y plantear la situación del hombre, como individuo y desde su punto de vista. Pero ya no vemos al monstruo y tampoco sabemos porqué ataca, lo único que tenemos es la certeza de estar siendo atacados.

viernes, 8 de agosto de 2008

Preview: Reflejos (Mirrors) -2-.





Cuando ya se va acercando el 2 de octubre, fecha de estreno de Reflejos (Mirrors) en España, he recopilado el material sobre la película que he encontrado, fundamentalmente, en dos webs: aullidos.com y abandomoviez.net.

Recordemos la sinopsis. Ben Carson (Kiefer Sutherland) es un expolicía, agente de seguridad de un centro comercial, que investiga una serie de sucesos que tienen que ver con los espejos del mismo.


Por suerte, parece que el Splat pack, al menos por ahora, no traiciona su espíritu...

Pese a tratarse de un remake, creo que vamos a ver al Aja que conocemos (al de Las colinas tienen ojos), no en vano, la películas recibió la categoría R en EE.UU. Dicha mención implica que ningún menor de diecisiete años puede entrar en la sala a verla si no es acompañado por un adulto.


¿Más? Los carteles, al parecer, censurados que se pudieron ver durante una rueda de prensa sobre la cinta.



Y para rematar, los tres primeros minutos de la películas.

Sólo recordar las fechas de estreno, la ya mencionada 3 de octubre en España, el mismo día en Argentina y el 31 en Venezuela.

Hellion. El ángel caído (Whisper).

¿Qué pasaría si Damien de La Profecía fuera secuestrado en el hotel de El Resplandor (The Omen)?
A grandes rasgos Hellion. El ángel caído (Whisper) se ha definido como un cruce entre Rescate (Ransom) y La Profecía (The Omen)... pero me parece que la referencia a la película de Kubrick viene bastante a cuento, por la idea del encierro (que, en cualquier caso, en esta no deja de ser muy relativa).
Un delincuente que intenta rehacer su vida secuestra a un niño que termina siendo mucho menos inocente de lo que aparenta.

Hellion no deja de se un producto que casi tendrá mas vida en las estanterías de DVD, pero si tiene algunas cositas que llaman la atención.
Lo primero es el argumento muy, muy trillado, el delincuente que quiere rehacer su vida, el niño,.. las interpretaciones son correctas, pero el problema es que el protagonista Josh Holloway parece repetir su papel de Sawyer en Perdidos (Lost) y el niño (Blake Woodruf) esta muy marcado por el de La Profecía.
Las salvedades... la dirección es más que correcta, salvo que hay un agujero de guión bastante importante (el policía negro); pero si me atrajeron las relaciones entre personajes, que juegan bastante con lo que se ve y no se dice, así como ciertos planteamientos que se dejan caer sobre el bien, el mal y la presencia de la culpa, y por el modo que se evitan (menos en el niño) el maniqueísmo en los personajes.

martes, 5 de agosto de 2008

Cine club: Braindead (1992).

En lo que respecta al cine, sé que muchos lo verán como un defecto, pero no puedo evitar intentar mirar un poco más allá de que se ve en pantalla, a nivel de guión. Me pasó con Monstruoso y me volvió a suceder hace muy poco viendo Braindead. Tu madre se ha comido a mi perro.
Dirigida por Peter Jackson -antes de meterse en la historia de Frodo y compañía- pasa por ser la películas "mas gore de la historia"
Discutible.
De todas maneras, no lo negaré, es muy gore, como muestra un botón...

En fin, muchos se quedaran ahí. Otros pensarán, y creo que con mucha razón, en Posesión Infernal (Evil Dead), de Sam Raimi.
Sin embargo, sería injusto no mirar más allá. En el fondo, Braindead no es más que la historia de la búsqueda del protagonista, Lionel (Timothy Balme) de su propio camino, que cree poder soportar la carga de su madre (aunque esta esté... "zombificada"), a costa -incluso- de sacrificar su propia vida... hasta encontrar el amor en Paquita (Diana Peñalver), tan inocente como él e incomprendido por una madre posesiva.
La cinta posee, deliberadamente, un tono caricaturesco -que lo acerca más a Evil Dead-, pero ello no va en menoscabo de a historia, de hecho, deja momentos memorables...


En lo que respecta a la historia, la pondría en relación con King Kong. En ambas películas hay una importante carga emocional (y parte de las dos sucede en la Isla Calavera). En la historia del gorila gigante ello es evidente cuando comprendemos que la verdadera historia de amor no s la que se da entre el chico guapo (Adrien Brody) y la chica (Naomi Watts), si no entre ella y el primate.
Algo parecido sucede en Braindead. En el fondo no es más que la historia de un amor que se impone a las dificultades (a la voluntad materna.... y a los zombis), que terminará con un renacimiento -en el sentido más literal de la palabra- del protagonista.
En todo esto, al menos es mi teoría, juega un papel fundamental Fran Walsch, guionista y esposa de Jackson, que parece responsable de determinados aspectos de guión que van más allá de toda la pirotecnia visual.

domingo, 3 de agosto de 2008

El Splat Pack.

No hace mucho, en la preview de Mirrors -de Alexandre Aja-, hablaba de como el director galo había sido incluido por Alan Jones, de la revista Total Cinema, dentro de lo que se ha dado en llamar Splat Pack. El término juega a unir el termino splatter con el nombre de otros colectivos como el mítico Rat Pack o el Frat Pack.
Hay que entender el grupo como un conjunto de directores que han traído aires renovados a un género, el de terror, que se encontraba en un momento de relativa decadencia. Los ochenta habían vivido de prolongar los éxitos de principios de década-finales de la anterior; los noventa caminaban por terrenos muy vacuos, centrándose en producciones predecibles, de terror adolescnte, mientras que el nuevo siglo se abría bajo la sombra de los remakes de películas orientales.

Hasta el año 2003 y La casa de los 1000 cadáveres y, muy poco después, Saw.




De manera genérica, podría entenderse que se trata de un grupo de directores jóvenes, bien formados, acostumbrados a jugar con presupuestos bajos (casi ninguna de sus producciones ha pasado de los 10 millones de dólares) y a lidiar con la MPAA, por el contenido de sus películas, lo que no les ha impedido convertirse en auténticos éxitos de taquilla. En su favor, cuentan con una importante masa de fans, lo bastante jóvenes como para tomarse la muerte, en esta películas, demasiado en serio y que les ha permitido superar, con crecer, los 100 millones de dólares de recaudación.

Los miembros del grupo comparten haber llevado el terror, la tortura y la depravación, en pantalla, a un grado extremo. A ello hay que unir que gran parte de la crítica y la industria habían considerado al género como menor. Frente a todo ellos, se busca el impacto... pero no de manera vacua.
No hace mucho se quiso definir a esta variante del género como gorno, nacido de la unión de gore y porno. Eli Roth rechaza tal definición:

I find the whole notion of torture porn insulting. People assume these are movies made by idiots for idiots. They're not. These films are very subversive (...), Art Forum magazine said that Hostel was the smartest film in terms of being a metaphor for the Iraq war and America's attitude overseas.

Encuentro la noción de porno tortura insultante. La gente asume que estas son películas de idiotas para idiotas. No es así. Estas películas son muy subversivas (...), Art Forum dice sobre Hostel que la película es la metáfora más brilante de la actitud americana con el resto del mundo, desde la guerra de Irak.

El propio Roth dice que es por culpa de George Bush, Dick Cheney o Donald Rumsfeld por lo que la gente ve cine de terror, sientes miedo y necesitas gritar.
Sin embargo, la MPAA no capta esas sutilezas y se preocupa por el tono oscuro y pertubador de las películas, más aún que por la sangre o la desnudez.

Pero mientras tanto, el grupo es saludado con alegría por grandes popes del género como Tobe Hopper y Wes Craven (que si bien son figuras fundacionales, contribuyeron su vulgarización), pero ellos se sienten más próximos a otros directores de "la exageración" como Quentin Tarantino, Robert Rodriguez, Takashi Miike y Guillermo del Toro que, como ellos, parten de presupuestos mínimos, manteniendo su libertad creativa, para construir un cine que busque el impacto en el espectador.

Por lo pronto, el grupo presenta buena salud. Sus miembros gozan de éxito, son considerados estrellas -por encima de los actores- y tienen proyectos interesantes en marcha, pero el mayor riesgo que corre es el de morir de éxito. La sobreexplotación de los argumentos que puede hacer que se pierda el impacto -ejemplos como Turistas son sangrantes-, la misma capacidad que les ha ganado al público.


Los miembros de grupo.
Alexandre Aja.
(1978, Paris, Francia). Hijo de un director y de una crítica de cine. Debutó en el largometraje con Furia, adaptación del relato de Julio Cortazar, Graffiti.

Darren Lynn Bousman.
(1979, Kansas, USA). Director y guionista, es el primer director que coloca sus tres primeras películas "grandes" para Hollywood, en el número 1 de recaudación. (la segunda, tercera y cuarta parte de Saw).

Neil Marshall.
(1970, Newcastle upon Tyne, Gran Bretaña). Ha sido director, guionista y montador de cada uno de sus proyectos.

Greg McLean.
Australiano, director guionista y productor de todas sus películas. Realizador de vídeos publicitaros, cuenta con una importante experiencia teatral.

Eli Roth.
(1972, Massachussetts, USA). Director, actor de cameos y guionista. Realiza el trailer Thanksgiving, para Grindhouse de Robert Rodriguez y Quentin Tarantino.

James Wan.
(1977, Kuching, Malasia). Director, coguionista de Saw, Saw III y Dead Silence. Productor ejecutivo de Saw II, III y IV.

Leigh Whannell.
(1977, Melbourne, Australia). Actor, era uno de los protagonistas del primer Saw, guionista de las tres primeras películas, y de Dead Silence, y productor ejecutiva de la saga Saw, salvo de la primera.

Rob Zombie.
(1965, Massachussetts, USA). Músico, director y guionista. Participa con otro fake trailer en Grinhouse, Werewolf women of the SS.


Cronología de un éxito.
Año 2002.
Dog Soldiers (N. Marshall)

Año 2003.
Cabin Fever (E. Roth). Presupuesto 1,5 millones/ Taquilla, 30 millones.
Alta tensión (A. Aja). Taquilla, 6 millones.
La casa de los 1000 cadáveres (R. Zombie). 7 millones de dólares/ 16 millones.

Año 2004.
Saw (J. Wan). 1,2 millones/ 102 millones.

Año 2005.
The Descent (N. Marshall). Taquilla, 57 millones.
Los Renegados del Diablo (R. Zombie). 7 millones/ 19 millones.
Hostel (E. Roth) 4,8 millones/ 80 millones
Saw II (D.L. Bausman) 4 millones/147 millones.
Wolf Creek (G. McLean) Taquilla, 27 millones.

Año 2006.
Las colinas tienen ojos (A. Aja). 15 millones/ 68 millones.
Saw III (D.L. Bausman) 10 millones/164 millones.
Dead Silence (J. Wan) 20 millones/21 millones
Sentencia de muerte (J. Wan) Taquilla, 15 millones.

Año 2007.
Halloween (R. Zombie) Taquilla, 78 millones.
Hostel II (E. Roth) 10,2 millones/35 millones.
El territorio de la bestia (G. McLean). Taquilla, 3 millones.
Saw IV (D.L. Bausman). Taquilla, 139 millones.

Año 2008.
Doomsday (N. Marshall). Taquilla 19 millones de dólares.
Mirrors (A. Aja)

Año 2009.
Piranha (A. Aja)
Scanners (D.L. Bausman)
Tyrannosaurus Rex (R. Zombie)

Si han llegado hasta aquí, os dejo un regalo, el corto original de Saw. Dirigido en 2003 por James Wan.


Fuentes:
·Wikipedia.
·The Splat Pack en Time.com
·Blood Brothers en Variety.com
·Horrors! en el New York Post.
·Información de las taquillas en Box Office Mojo.

viernes, 1 de agosto de 2008

Preview: Wanted. Se busca.

El próximo día 12 de septiembre en España, antes, en USA el 27 de julio y el 15 de agosto en Méjico y el 28 en Argentina se estrena Wanted. Se busca. (Wanted). Adaptación del cómic homónimo de culto de Mark Milar y JG Jones, que dirige el ruso Timur Bermambetov, quien ya perpetró Guardianes de la noche y Guardianes del día.


Wanted. Se busca es la historia de un empleado de administración de vida gris, que un día descubre que es hijo de uno de los asesinos más importantes del mundo. Integrado en la organización que lo acogía, buscara vengarse de su asesino.

En el reparto, destacaremos a James McAvoy como protagonista, Angelina Jolie, Morgan Freeman y Terence Stamp.