viernes, 20 de febrero de 2009

La historia completa de mis fracasos sexuales (A Complete History of My Sexual Failures).

Recientemente, durante el año pasado, hemos atravesado una etapa en la que se ha puesto "de moda" lo que podríamos denominar ficción documental, o documentalizada. Historias de ficción -Monstruoso, [REC]...-que se valen de los recursos de lo cotidiano para acercarnos los argumentos, empleando el valor de lo real para construir la trama.
Justo ahora llega a las pantallas una película que camina por un camino similar, pero a la inversa: La historia completa de mis fracasos sexuales (A Complete History of My Sexual Failures), la cual se vale de la realidad como herramienta para construir (o no) un relato.



En La historia completa de mis fracasos sexuales nos encontramos con Chirs Witt, quien pretende dirigir (y protagonizar) un documental a través del cual pueda comprender los motivos que hacen que sus relaciones de pareja tengan poco éxito. Esto le lleva a una serie de reflexiones -suyas/nuestras-, y a unas situaciones, por momentos delirantes.



Lo interesante de la película es como a partir de filmaciones reales, el Chris Witt director ha sabido construir una película con estructura de cine de ficción. Es decir, como pasaba con Borat, tenemos los tres fases clásicas: planteamiento, nudo, desenlace, con sus correspondientes giros y puntos de trama e incluso con personajes secundarios, como lo es toda la galería de mujeres que aparecen: su madre, su productora, sus ex, una ama sado...

El gran mérito de Chris Witt en esta película es que consigue transformar todo lo que vemos en (aparente) ficción. Es decir, hace lo opuesto -por ejemplo- a [REC]. La película de Paco Plaza y Jaume Balageró nos ponía en la situación de un cámara televisivo, aquí vemos como se prepara el documental, al tiempo que esto conforma el tempo de la historia -aunque la final cae en cierto sentimentalismo-.

Capítulo aparte habría que dedicarle al Chris Witt actor/personaje. En su caso me pregunto, cuando hay de persona y cuanto de personaje, porque en sí es de lo más peculiar, divertido, por momentos patético, que va viendo como poco a poco la imagen que tiene de si mismo va desmoronándose al compararla con la que tienen sus ex, pero en si con su hieratismo y, por momentos, su inexpresividad (junto con muchas de las reacciones de sus antiguas parejas) se convierte en el motor cómico de toda la cinta.

2 comentarios:

  1. Jejeje yo la vi el fin de semana pasado. Tienes toda la razón en que realmente el protagonista actúa como es, es verdad, jejeej, yo creo que es así. Me encanta la mezcla sutil de las charlas reales con las exnovias y sus reacciones al ver a alguien que ya habían olvidado.
    Es una película original que da otra vuelta de tuerca o una nueva visión del género en el que se enmarca y se desenmarca a la vez.
    El momento sado es para partirse, XD.

    ResponderEliminar
  2. Bueno, creo que la sesión sado es de las escenas que tardaré-tardaremos en olvidar.
    Por otro lado, la película está en general muy bien, no sé si te pareció lo mismo, pero pese a todo transmite muy bun rollo y es muy fresca.

    ResponderEliminar