jueves, 5 de febrero de 2009

Eden lake.


No es una cosa voluntaria. En serio. Pero poco a poco me estoy dando cuenta que he ido comentando algunas de las pelis que se vieron en Sitges. No es que me disguste, pero no ha sido planificado.
Hoy le toca el turno a la británica Eden Lake.


Una pareja decide pasar un romántico fin de semana en un lago antes de que se transforme en una urbanización. Lo que se presagiaba como un par de días en pareja se acaba transformando en una pesadilla.

Formalmente metería la película en lo que -me atrevo a- llamaría "painplotation" o, como se uso refiriendose al splat pack, gorno. Una combinación entre violencia y una manera dura de mostrar las imágenes. Vamos, que gran parte del metraje está dedicado a ver como sufren los personajes (y lo hacen... y mucho). Pero me atrevería a mirar esta Eden Lake con otros ojos, porque más allá de la dureza -que lo son- de las imágenes, se encierran más cosas. Una lectura de ciertos males atávicos de nuestra sociedad (urbana) contemporánea.

En este sentido me parece interesante que la película esté dirigida y escrita por James Watkins quién, a su vez, me parece bastante influenciado por Neil Marshall -de hecho Watkins también se encargará de realizar la segunda parte de The descent-, al contar con personajes -muy bien interpretados por Michael Fassbender y Kelly Reilly, que está muy bien- situados en un medio adverso, un tupido bosque, enfrentados a seres mostrados como irracionales -un grupo de adolescentes- que terminarán por transformarles a su vez, arrebantándoles su humanidad, como en una versión de El señor de las moscas.

Por ese lado, es interesante la presencia del grupo de jóvenes que encarnan el miedo actual, fundado o no, que hay respecto a los adolescentes. Es esta conexión con el miedo que existe -repito fundadamente o no- en la realidad una de las mejores cosas de la película.
A priori, parecería que estos chicos salen del Korova donde Alex y sus drugos, los protagonistas de La Naranja Mecánica, o de los barrios residenciales por los que se desenvolvían Peter y Paul en Funny games. Pero no es así. En casi todos los personajes, estos se muestran de una manera realista, con matices y miedos.

Esto nos lleva a lo peor de la película... los tópicos. Los típicos de toda cinta de este estilo y en los que cae. El personaje de Brett (el "líder" de los chicos), que resulta muy plano frente a los demás, como también lo son algunas decisiones tomadas por los protagonistas.
Pero más allá de eso, la película destaca por algo -que creo que es lo que tiene que hacer el buen cine- y es en acernos reflexionar. Puede ser polémica por la imagen que da de la clase trabajadora, también provocará suspicacias la manera en la que juega con la imagen de los niños en nuestra sociedad... pero la verdad es que difícilmente dejara indiferente.

Más.
La crítica de Eden lake en The Guardian.
La visión de la película en The independient.

2 comentarios:

  1. A mi me gusto, un survial duro y directo.

    ResponderEliminar
  2. Si, de hecho, no se a ti, pero a mi el final me transmitió una sensación de angustia, de desesperanza total.

    ResponderEliminar