miércoles, 25 de febrero de 2009

Vals con Bashir (Vals Im Bashir).

Tradicionalmente se considera que toda guerra tiene vencedores y vencidos. Pero es posible que, en realidad, los ganadores no existan. Quizás solo sean los nombres que pasan a la historia, que dan órdenes cómodamente sentados en sus casas, mientras los hombres (y mujeres) las ejecutan y, con ello, a sí mismos. Porque ellos también son víctimas. No solo las personas que resulta heridas o que fallecen, también los que son entusiasmados por esos líderes y enviados a combatir, cuyas cicatrices no son físicas. La mente, herida, se procura sus propios medios para protegerse, unas veces, la locura, otras los sueños y, algunas otras, el olvido.


Vals con Bashir es el título de una película israelí en la que su director y protagonista investiga sobre sus propios recuerdos para descubrir que pasó durante la Guerra del Líbano (1982), en la que participó, pero de la que no logra recordar nada. A excepción de una imagen, apenas como un sueño...

La película es, realmente un documental en animación, en el que el director Ari Folman, lleva a cabo un excorcismo y al tiempo, una búsqueda de sus propios recuerdos a través del testimonio de los testigos directos de la acción y se termina por constituir en un relato del horror, el mismo del que hablaba el Coronel Kurtz en Apocalipsis Now...


El horror que se transforma en un distanciamiento de la realidad, un descenso a los infiernos -con la referencia de la Divina Comedia-, a la locura, en la irrealidad del mundo, que encuentra su medio de expresión en la animación, aún a pesar de tratarse -legítimamente- de un documental. Que nadie espera una técnica perfecta, el resultado buscado es que todo el relato sea irreal, que el surrealismo de las imágenes oníricas se mezcle con los recuerdos. Eso hace que, en cierta manera, el el final se desvirtúe un poco. La última secuencia utiliza imagen real, donde la intencionalidad moral esta clara, pero quizás pretende buscar un efecto un poco forzado, porque en el fondo, este ya se había conseguido a lo largo del resto del metraje.
Vals con Bashir es una magnífica película, muy dura en la que Folman no establece distinciones, pese a que por el tema levantará ampollas, se trata de una defensa del individuo, muy poco amable con as figuras de poder, con independencia de su bando, bien sean los grupos libaneses como los políticos israelíes capaces de permitir y favorecer la barbarie.

5 comentarios:

  1. Tremenda entrada sobre una película que no conocía pero que me la has puesto en bandeja para que la vea. Increíble planteamiento el de alguien que no recuerda su participación en una guerra y que, como muy bien dices, es el prototipo de héroe olvidado que nadie recordará. Siempre los vencidos o los vencedores están llenos de héroes que han sacrificado su vida por unos ideales injustos.
    Me parece genial y muy original que se mezcle el género documental con la animación. Y como dices, la defensa del individuo ha de estar siempre por encima de todo.
    Magnífica entrada y excelentemente escrita. Te felicito por el hallazgo.
    ¡Saludos!

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  2. Pues muchas gracias. Me alegra mucho que te haya interesado la pelí y es todo un honor si es a través de la entrada. Lo único, recomendartela fervientemente.
    Un saludo.

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  3. Hola, acabo de publicar una critica de esta película en The Quatermass Experiment y aunque estamos fundamentalmente de acuerdo (sobre todo en lo innecesario de los planos finales de imagen real), a mi si que técnicamente me ha resultado notable, sobre todo por el resultado conseguido, y también tengo algun que otro problema con tantas entrevistas animadas. Pero "overall" notable film y por supuesto recomendable.

    Saludos!

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  4. Las entrevistas quizás se hacen pesadas. O más que pesadas, en animación pierden el "factor humano" que poseen en imagen real.
    Sobre la imagen... lo cierto, es que el aspecto que comentaba me parece algo buscado y, en ningún caso, negativo sino como un medio para construir la realidad "irreal" que pretende mostrar.
    Saludos.

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  5. Las entrevistas quizás se hacen pesadas. O más que pesadas, en animación pierden el "factor humano" que poseen en imagen real.
    Sobre la imagen... lo cierto, es que el aspecto que comentaba me parece algo buscado y, en ningún caso, negativo sino como un medio para construir la realidad "irreal" que pretende mostrar.
    Saludos.

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