viernes, 13 de marzo de 2009

Grandes momentos de la historia del cine: Gattaca (1997).

Gattaca significaba el debut en la dirección del neozelandés Andrew Niccol. Suyo era el guión, como también lo era de El Show de Truman y de sus siguientes -e irregulares- películas: S1m0ne y El señor de la guerra, en las que muestra su poca visión del género humano. Pero ya en 1997, con su primera obra nos dejaba ya una serie de pautas presentes en sus otras cintas.

Gattaca estaba rematada por un fin triste y hermoso. Con un montaje paralelo que demostraba que los sueños, liberarse de las ataduras, se pueden cumplir.

7 comentarios:

  1. Si señor, gran selección de películas, me encanta este serial. De todas maneras es una de aquellas películas que siendo buena no llega a culminar las expectativas que te genera una premisa argumental tan increíble, aunque tendría que revisarla...

    Saludos!

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  2. Muchas gracias Dr. Es que eso, es lo que le suele pasar a Niccol. Sus películas parten de grandes ideas, pero luego se quedan a la mitad.

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  3. Estoy muy de acuerdo con la idea que habéis expuesto. Aún así, y coincidiendo igualmente, el film es excelente en muchísimos sentidos (estética, temas que aborda, fotografía,...). Creo que volveré a verla porque seguro que algo se me olvida. De todos modos, es una cinta de culto.
    ¡saludos!

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  4. Una buena película, pero sobretodo un gran argumento.

    Saludos

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  5. Muchas gracias por los comentarios.

    Dante: Lo que es cierto es que, en esta película, los aciertos están por encima de los fallos. Por un lado la estética, un retrofuturismo que parece sacado de la Alemania de preguerra.
    Y, de otro lado, el tema. Si en la época era de actualidad... imagiante ahora. Evidentemente es ciencia ficción, pero desde Dolly... todo es posible.

    Möbius: lo mismo, el argumento, no abre puertas, pero si que recoge algo que está ahí desde hace tiempo (1984, Un mundo feliz), pero que ahora, cada día parece más posible.

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  6. La frase que se me quedó de esta película es cuando el hermano de Ethan Hawke le pregunta como hace para ganarle en la carrera de natación y este contesta:

    "Nunca me guardo nada para el camino de vuelta."

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  7. Muy buena frase, que define el espíritu de la película. Ese triunfo de la voluntad que iría contra la política de "El triunfo de la voluntad" ;D
    Saludos, amigo.

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