viernes, 24 de abril de 2009

Cine club: La hora final (On the beach, 1958).

Miembro de la Generación de la televisión, Stanley Kramer recorrió el camino inverso al de muchos cineastas, trabajo en la producción antes que en la dirección. La suya es una filmografía de obras de un marcado compromiso. Desde diversas óptimas, sus películas iban tocando temas candentes a nivel social. Una de las populares fue Adivina quién viene a cenar esta noche. En ella se mostraba una pareja formada por un hombre negro y una mujer blanca, en unos años (1967) candentes en la lucha por los derechos civiles. También fue suya ¿Vencedores o vencidos? En ella se contaba la historia del juicio de Nuremberg a los dirigentes nazis tras el final de la II Guerra Mundial.

Pero hoy traemos una película que, con el paso del tiempo ha quedado un poco olvidada: La hora final (On the beach, 1958). En ella vemos como todo se ha terminado. Las bombas atómicas han explotado y lo que queda de la humanidad va desapareciendo poco a poco. Por un tiempo, las corrientes marinas y los vientos hacen que el último reducto de vida humana esté situado en Australia. Al mismo tiempo, una submarino nuclear estadounidense navega buscando alguna esperanza.

La película es magnífica y muestra que es lo que debe hacer la buena ciencia ficción, plantearnos posibilidades de lo que podría suceder, eso sí, dejándonos al final un regusto tremendamente amargo. En este sentido es brillante. Nos presenta una situación factible de una manera tremendamente realista y en la que prima es el drama que viven los personajes ante el hecho de que no existe esperanza alguna.

La película adapta una novela de Nevil Shute y, pese al género, se apoya en las interpretaciones del cuarteto protagonista: Gregory Peck, el capitán del submarino estadounidense; Ava Gardner, una mujer que espera a que llege el fin; un magnífico Fred Astaire en su primer papel dramático, un científco que que asume con tristeza darse cuenta de como que ha desperdiciado su vida y Anthony Perkins, que encarna a un personaje muy complicado. Un joven marino con un bebé recién nacido que se desespera cuando comprueba que no habrá un mañana para este, aunque su esposa cree que al final Dios los salvará. Pero están solos.

La falta de esperanza, la certeza del fin, y la imposibilidad de aceptarlo es el tema que lentamente se cierne sobre los protagonistas. Todos intentarán seguir con sus vidas cotidianas, pero al final no les quedará más remedio que aceptar lo inevitable. Pero gran parte del mérito de la película es de Kramer que dirige de manera funcional, por momentos casi a modo de documental y que plasma el drama de la historia. Las secuencias finales son insuperables -el suicido del personaje de Astaire y del joven matrimonio, la despedida de los amantes-, así como los planos en los que las calles que durante la película veíamos repletos de vida, ahora están totalmente vacías, pero que se cierra con una advertencia. Una pancarta golpeada por el viento dice There is still time... brother (Aún queda tiempo... hermano), y que aún hoy está de actualidad.

6 comentarios:

  1. Vaya, tremenda película con buenísimo planteamiento. Me la apunto porque no la he visto nunca. Por lo que he leído creo que me va a gustar bastante.
    Estos debates psicológicos entre personajes que ven cerca su fin son uno de los temas que más me gustan.
    Que sea de ciencia ficción, enfocada de esta manera, me encanta.
    La he puesto en prioridad alta para que sea la 1º en bajarse.
    Muchas gracias por esta aportación y hallazgo, de lo contrario no me hubiera enterado de su existencia.
    Genial, como siempre.

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  2. Yo la vi hace años en el programa de Garci y desde entonces me quedé con ganas de volver a verla y hace poquito cayó.
    Es una maravilla. De hecho, el componente de ciencia ficción está tan bien metido, que en el fondo no es ci-fi, porque lo que verdaderamente importa es el drama de los personajes.

    Estaba pensando. Si tienes problemas para encontrarla me avisas a ver que se puede hacer.

    Muchas gracias, compañero.

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  3. Que grandes Kramer y Peck!! Esta todavia la tengo pendiente, así que la buscaremos.

    Saludos!!

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  4. Igor, es una magnífica película. Recomendable al cien por cien. Se echan en falta directores capaces de filtrar cosas a través de la ficción.
    ¿Y qué decir de Gregory Peck? Aquí, simplemente, está maravilloso.

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  5. Grandísima historia, cierto, y angustiosa película. No me gusta tanto como otras de Stanley Kramer, pero ésta desde luego es una que hay que ver sí o sí. Y además que espléndida está Ava.

    Y encima inspiró una canción tan hermosa como es "Morning Dew".

    Saludos

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  6. Möbius, muchas gracias. Es que esta es una historia muy de actores. Ava está maravillosa, pero la sorpresa, para mí, fue el registro de Fred Astaire.

    Por otro lado, muchas gracias por comentarme sobre la canción. No tenía idea alguna. Pero me he puesto y la he oído y me ha gustado. Mucho.

    Saludos

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