lunes, 6 de abril de 2009

Señales del futuro (Knowing).

El director Alex Proyas parece interesado en hablar de cómo, detrás el mundo en el que vivimos hay otras fuerzas que se esconden detrás. Esto lo ha ido haciendo, en mayor o menor medida en todos sus títulos. El más paradigmático de todos -y en el que mejor se podía ver-, es Dark city. Pero incluso su producto más mayoritario, Yo, robot, también tocaba este tema. ¿Decir que la sensación de control sobre nuestra realidad es una ilusión no tendría su paralelismo en la historia de un robot que se siente humano?
Esto mismo es lo que vemos en Señales del futuro (Knowing).

La película cuenta como en un colegio se abre una capsula del tiempo que lleva cincuenta años cerrada. Los niños donde se encuentra reciben parte del contenido de su interior. El hijo de un profesor de Instituto de Tecnología de Massachussets recibe un papel con números.
Su padre, amargado por la muerte de su esposa, descubre que en ese pedazo de papel se han predicho las catástrofes sucedidas en las últimas cinco décadas.

El planteamiento de la cinta es, cuando menos, curioso por la reflexión determinista que se encierra en ella. Es decir, según la lógica del largometraje, todo sucede por algo. Cada uno de nuestras acciones no suceden porque sí, sino porque hay un fin superior. Todo sucede por algo.
De todas maneras, este enfoque no es nuevo. Es muy similar -hecho algo peor- al que podíamos ver en Señales, otra cinta en la que la conclusión final es la misma. Ningún acontecimiento de los que vivimos es fruto de la casualidad. Esta idea es la que consigue que la historia tenga lógica.

Sin embargo, también peca de caer en tópicos, como la relación entre el personaje de Nicholas Cage -extremadamente comedido... por una vez- y su hijo; o el trauma que el protagonista arrastra consigo.

Me preguntaba mientras la veía que habría hecho otro director con este material, alguien tan especialista en la paranoia como Alfred Hitchcock, o Richard Kelly -autor de esa paradoja hecha celuloide llamada Donnie Darko-, porque lo que sucede con el cine de Proyas es que es tremendamente ambiental, y aquí se nota mucho, porque pierde la oportunidad de aprovechar algunos recursos de la historia, como es aquí el Síndrome de Casandra -ver el futuro y que nadie te crea- Proyas crea atmósferas oscuras, pero poco a poco sus planteamientos se van deshaciendo y aquí también ocurre. Esto se hace patente durante la parte más floja del final de la cinta, cuando se le da una explicación a la historia que bordea la frontera entre lo pseudoreligioso y lo New age. En esta se presenta también la idea de que existe un Dios-Demiurgo que controla el destino de todo el Universo como si su mecanismo fuera un reloj.

La película, en el fondo, es poco más que correcta, aunque cuenta con una gran empaque formal. Los efectos especiales son impresionantes, particularmente el final y los accidentes de avión y de metro. Pero en su conjunto flaquea en varias cosas, como la falta de desarrollo de los personajes, la ligereza de todo el conjunto, fruto quizás de querer emplear una narración muy lineal y también por querer dar una explicación demasiado... sencilla -a la vez que trascendente- a lo que sucede y que parece ideado para compensar el (por otro lado, brillantísimo) fatalismo del tercio final de la historia, aunque no lo hace y eso sólo empeora el desenlace.

13 comentarios:

  1. Me encantó Dark City y me defraudó mucho Yo Robot. Tengo previsto ver ésta, ya te contaré.

    Saludos!

    ResponderEliminar
  2. Lo único que me motivaba a verla era el nombre de Alex Proyas. Me encanta Dark City. El resto (la historia, los actores...) no me atraían demasiado. Y tu comentario no hace más que confirmar algunos temores que albergaba sobre la película.

    Saludos

    ResponderEliminar
  3. Dr. Quatermass. Estaré esperando tu comentario.

    Almas Oscuras. En fin, es lo que hay y la peli da lo que da. La historia tiene una parte algo mejor y dos finales -no diré más para no destriparla-, uno razonablemente bueno y otro malo. Entonces hay una sensación de querer hacer algo arriesgado, pero sin querer arriesgar.

    Saludos y gracias a todos.

    ResponderEliminar
  4. Pues esta y strawman parecen, en principio, curiosas al menos. Veremos a ver.

    Saludos

    ResponderEliminar
  5. Straw man, llama la atención. Knowing... no sé, si fuera no fuera pensada a un público mayoritario, quizás habría sido mucho más satisfactoria.

    ResponderEliminar
  6. La verdad es que este tipo de ciencia ficción últimamente está de capa caída con títulos como Next o Ultimatum a la Tierra, pero en este caso teniendo en cuenta que dirige Alex Proyas, con referentes como El Cuervo o Yo Robot, espero que valga la pena ver estas Señales del futuro.

    Saludos,

    ResponderEliminar
  7. Por el señor Proyas haremos un esfuerzo y le echaremos un ojo, aunque ultimamente aguanto cada vez menos a Nicholas Cage.

    Buena reseña.

    Saludos!!

    ResponderEliminar
  8. Me la apunto, no la he visto.
    Me parece muy interesante el planteamiento, se puede rebuscar mucho sobre este tema, la búsqueda de la acción para conocer la causa de la reacción. Muy bueno. Si la encuentras por ahí en calidad normal o buena dímelo. Ansío ver pelis con estos planteamientos tan interesantes.
    Álex Proyas ha hecho pelis buenas pero hizo una cosa desastrosa como "Días de garaje". Incomprensible esa cinta en la carrera de ese director.
    ¡Saludos!

    ResponderEliminar
  9. Saludos...
    Igor, si te sirve de consuelo, para lo que es él, Nicholas está muy comedido en esta ocasión.

    Dante, yo la pondría en un punto medio. Por debajo de Dark city, por encima de Yo, Robot.
    Se puede ver, lo que pasa es que hay que asumir que prescinde de ciertos riesgos y uno es el final. Es una peli para el gran público y no puede haber un final triste.

    ResponderEliminar
  10. La he visto esta noche y me he visto en la obligación de comentarte, puesto que me diste el enlace, que te agradezco mucho.
    El film, como dices, tiene un planteamiento sublime, muy bueno, pero que luego se va por otros derroteros, que aunque también interesantes e inesperados, no parecen sacar el jugo de tan grandisosa premisa. Aunque hay que reconocer que está bien dosificada la acción y la interpretación de la prota (que me encanta) faltan retazos por perfilar. No por eso deja de ser mala pero hay un regusto americano y comercial inevitable. Estoy de acuerdo en que algo más de riesgo faltaría. Y más dureza.

    ResponderEliminar
  11. De nada, compañero, ¿qué menos?
    La peli, digamos que es... aceptable. Lo que pienso de ella es que si no fuera una peli pensada para ser un blockbuster, habría sido mucha mejor. Pero bueno, digamos que puede estar entre Dark city y Yo, robot.
    Saludos, Dante.

    ResponderEliminar
  12. La película es mala, mala, mala y más que mala. Me he sentido estafado, sobre todo porque me la vendieron como un "astrofísico que resuelve acertijos" y no me esperaba... eso. No sé qué es peor, la mezcla new-age, religiosa católica profunda, el determinismo de que todo está establecido (quizás lo que más me gustó era cuando al principio en clase Nicolas Cage explicaba el determinismo frente al caos), las cosas esotéricas o las pifiadas científicas. Lo de que el Sol haga eso, pues desde el punto de vista científico es mucho peor que lo que hicieron en "El Núcleo" o "Armagedon". Y no digo nada más porque no me gusta hablar de las películas si hay gente que no las ha visto. Lo siento, estoy indignado. Un saludo desde Sydney.

    ResponderEliminar
  13. Saludos Angelrls.
    La cuestión científica era algo que no había querido tocar. Pero si, esa parte de la premisa es muy, pero que muy endeble. De todas maneras entiendo tu indignación. Para mi, se reduce al hecho de que a la película le falta atrevimiento y eso lo suple con la presencia cristiano-new age y demás.

    Muchas gracias por tu visita y tu comentario.

    ResponderEliminar