martes, 26 de mayo de 2009

Cine club: Suspiria (1977).


Las tres madres es el título de la trilogía que el italiano Dario Argento dedicó a la brujería. Tres hermanas brujas, que intentan dominar el mundo, aparecen en cada una de las cintas: Suspiria (1977), Inferno (1980) y La terza madre (2007).
De todas, hoy hablaremos de la primera, la que al mismo tiempo -creo- que es de lo mejor del director italiano -Asia aparte...-.


La historia cuenta como una joven americana (Jessica Harper) llega a la alemana ciudad de Friburgo con el fin de ingresar en una exclusiva academia de danza. La misma noche en la que llega, una de las alumnas es asesinada. Pese a ello, aparentemente parece un lugar en el que la nueva alumna disfruta de todas las comodidades, pero poco a poco su estancia allí se convertirá en una pesadilla.

La película se sale un poco de lo que había sido la tónica habitual en Argento hasta esos años, el giallo, para adentrarse en el terreno del terror sobrenatural. Sin embargo, también es cierto que comparte gran parte de elementos con el resto de su filmografía, como la investigación "detectivesca".
Sin embargo, no es la sangre, ni los asesinatos lo que me ha llamado la atención. Es un elemento, aparentemente más superfluo y que aquí adquiere una mayor importancia. El uso de los colores.





Simplemente oscilando entre el azul y el rojo se crean una sensación de pesadilla, en lo que también jugó una parte importante el uso del tecnicolor. Y eso a través de la habilidad (y las dotes) de Dario Argento para contar una historia de terror, manejando perfectamente el tempo de la narración y, a un tiempo, creando imágenes de inquietante belleza... ante lo macabro que presenciamos.

Es interesante, por otro lado, como se contraponen dos mundos. El de fuera, con la escuela de danza. Esta parece formar parte de una realidad paralela, femenina e íntima, en la que lejos de la aparente seguridad, todo parece más siniestro y fantasmagórico.
En esta línea, también merece la pena destacar que, en el fondo, con Suspiria, Argento nos presenta un cuento. Con sus arquetipos... la chica inocente, la bruja mala... y sus resortes narrativos.
Una cosa que he leído, no sé si es cierta, es que la idea del italiano era utilizar a actores niños para filmar, con lo que el efecto habría sido más evidente (algo parecido a lo realizado en Phenomena, con una jovencísima Jennifer Conelly).

Otro elemento más -gracias al Dr. Quatermass por señalarmelo en un comentario- es la música. De la mano del grupo de rock progresivo Goblin, que contribuye a reforzar la sensación malsana que llena la pantalla.

8 comentarios:

  1. Suspiria es exquisita. Aunque creo que, por alguna razón, me impresionó más Inferno.

    La terza madre no la he visto, pero me han hablado muuuy mal de ella :S

    Saludos!

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  2. No mencionas la gloriosa banda sonora de Goblin en clave de rock progresivo, clave en el cine de Argento de esta época.

    Saludos!

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  3. Saludos, perdón por la tardanza en contestar y gracias por los comentarias.

    Juanjo... bien pensado, es probable que como película de terror tenga mas fuerza Inferno. Mientras que de la Terza madre todo lo que he oido, como tu, es muy, muy malo.

    Dr. Quatermass... muchas gracias por el apunte. Ya está incluido.

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  4. Sin duda esta es la obra cumbre de Argento, con una puesta en escena impecable, aunque mi favorita es Phenomena, que no está tan conseguida pero la historia me parece tremenda, con la Connelly hablando con los bicharracos y el niño monstruo ese, me encanta!

    Y sin duda perefiero el Argento sobrenatural, sus giallos, aunque curiosos, no me llegan...

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  5. Es un clásico de Darío Argento (tiene muchas pelis de culto este director) que encumbra la cinematografía del italiano.
    El ambiente que se respira en la academia de danza, así como dices, en los colores, juegan un elemento preponderante que se une perfectamente con la acción.
    Nadie recrea un asesinato como Argento.
    Hay que volver a valorar las pelis de culto de este director. Hay mucho de que hablar.
    ¡Saludos!

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  6. Gracias por los comentarios.

    Cecil... Phenomena está muy bien y cuenta con Jennifer Connelly que parece sacada de un cuento.

    Dante... como bien dices, es un director (uno de muchos) a recuperar. Quizás cierta tendencia al realismo ha hecho que para parte del público estas películas hayan quedado infravaloradas.
    Pero com comentas, a recuperar.

    Saludos.

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  7. Me mola Argento, aunque es evidente que ya se le ha ido la mitad de la inspiración que tenía cuando rodó Suspiria.

    Aunque a la mayoría de sus detractores les parezca la más sobrevalorada de su filmografía, la sensación no te la quita nadie.

    Es una peli para experimentarla, no para sobreanalizarla. Como con Buñuel, solo que en el caso de Argento, en el Terror.

    Por eso es que los fallos generales presentes en otras obras de Argento, aquí toman un ligero matiz distinto.

    Lo de la historia involucrando niños en un principio se iba a llevar a cabo, pero debido a las escenas violentas, pues no se pudo. En lugar de ello, pues solo cambiaron algunas lineas mas se conservaron algunos diálogos originales, ello causando algun efecto desorientador (diálogos infantiles entre actores adultos, pues).

    Sin duda lo mejor es la música de los Goblin, a años luz de la de cualquier éxito de la sección Horror de Blockbuster actual.


    Argento, un maestro (aunque algo caído de gracia) del Horror Italiano.

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  8. Saludos Juanelo y gracias.
    Si es cierto que parece que los mejores tiempos creativos de Argento han pasado, no se puede negar que es autor de algunos títulos, como poco, inolvidables. Solo pensar en la trilogía que abría esta Suspiria... aunque La terza madre no recibió muy buenas criticas, es hablar de palabras mayores.
    Pero no sé, quizás pase como con otros autores, del estilo de Joe Dante o Brian de Palma. Puede que haya un momento determinado y cuando se pasa, todo se acaba.
    Aún así, lo dicho creo que no se le puede negar su merito al italiano. Además de que como bien dices, tiene el mérito de hacer una película que se disfruta no solo por la historia, sino por la manera tan... "sensorial" en la que está realizada.

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