sábado, 2 de mayo de 2009

Control.

La vida (y muerte) de Ian Curtis (1956-1980) reune todos los ingredientes para hacer que su figura ascienda a la categoría de mítica junto a otros como James Dean o River Phoenix. Antes de los veintitrés años, edad a la que se suicidó, se casó, tuvo una hija y lideró una banda de tremendo impacto, Joy Division. De personalidad complicada y taciturna, este carácter se agravó con un brote de epilepsia y tras mantener una relación paralela con una periodista belga, que provocó que su matrimonio entrara en crisis.


Anton Corbijn, es un fotógrafo holandés, reconocido por sus fotografías y vídeos, que en los últimos setenta se trasladó al Reino Unido, especializándose en grupos de rock. Entre ellos, Joy Division. Ahora se encarga de dirigir Control en la que cuenta la vida de su líder a partir de la biografía que escribió su viuda, Deborah (Touching from distance).


Lo primero que me ha encantado de la película es la fotografía de Martin Ruhe, en la que a su vez se ve la influencia del holandés. Resulta muy acertado el uso del blanco y negro, empleado a su vez porque -como dice él- así es la imagen que el director guarda en su memoria de la época. Esto, al tiempo se une al ritmo pausado de la narración en la que huye de cualquier barroquismo formal o narrativo. Es interesante la contraposición que se puede establecer con la película de Michael Winterbottom 24 hour party people. Esta se sitúa en el mismo periodo, a través de un personaje aquí secundario, Tony Wilson, el dueño de la mítica Factory records.

De otra parte el trabajo actoral resulta fundamental en la historia, en general de todos, pero destaco a dos. Sam Riley esta inmenso, brillante, como Ian Curtis. Clava su manera de cantar y actuar en escena, así como su característica manera de bailar, a lo que se unen sus silencios, la incapacidad para comunicarse, su tendencia a la autodestrucción, que humaniza al personaje.

No menos destacable me parece la interpretación de Samantha Morton, como la esposa del cantante. Sublime, en su manera de desenvolverse, sus gestos y su manera de mirar. Encarna a una chica de clase obrera que no es capaz de entender a su marido y pese a todo no deja de amarle. Lo hace magníficamente, con un aplomo tremendo, mientras intenta comprender lo que sucede, hasta que llega un punto en el que todo explota -en una escena que pone los pelos de punta-.

La factura formal de la película es imponente, genial. Pero donde si hay más lagunas es en lo que respecta a la historia. Hay puntos importantes que no parecen quedar del todo cerrados como es el de la relación entre Ian y su esposa, más bien el origen de sus problemas. Estos se ven, pero no sabemos cuando comienza todo. Algo por el estilo sucede con su relación con la belga Annik Honoré. Queda clara la situación que se presenta con ambas, lo que significa cada una de ellas. La vida de casado, que le parece gris y tediosa, frente a la emoción que le transmite su amante. Pero falta algo, realmente no queda claro la raíz de la infelicidad de su matrimonio o si esta es algo que arrastra el protagonista.

Sin embargo, y a pesar de lo dicho, la película tiene cosas admirables. La atmósfera que rodea toda la historia, la hermosa tristeza que vemos acumulada durante todo el metraje y unas interpretaciones soberbias la hacen más que interesante.

4 comentarios:

  1. Hola!

    tengo un blog,que actualizo con las noticias de la spelis de terror nuevas

    pasate.. :)

    sigo tu blog!!

    http://noticiasdeterror.blogspot.com

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  2. La vi el otro día y me gustó bastante, tanto los números músicales como el retrato del personaje, sin embargo según la película te puedes quedar con la idea de que todo es un trío sentimental y quizá no se da todo el peso que tiene a las otras posibles causas del colapso de Curtis. Me parece mucho mejor retrato el de "24h party people", aunque sea más breve. Por cierto que ésta última es una de mis películas sobre el mundo del rock favoritas, tema que me apasiona y sobre el que estoy preparando unos artículos especiales.

    Saludos!

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  3. Saludos...

    Summerand, cuenta con mi visita y gracias por la tuya.

    Dr. Quatermass, tienes razón. Lo que falla va en esa línea. Pero de todas maneras, me parece una muy buena película. En 24 hour... se hace muy buen retrato, de hecho -pese a lo breve- es interesante la comparación entre un par de cosas que cuentan las dos películas.

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  4. Tremenda película que me impactó de forma imponente por su tono, ritmo, dramatismo, escenarios, música, interpretación (Sam Riley es una joya que no esperaba que tuviera tanta verosimilitud para encarnar a Ian Curtis), y un largo etcétera.
    Estoy muy de acuerdo en que falla ligeramente en el desarrollo de su relación marital y se entrega más a su amante. Hay una laguna que era necesario rellenar. PEro aun así espléndida en todos los sentidos, cosa muy difícil de conseguir y aunar en un film.
    Apunta maneras de ser una obra maestra dentro del género de las biografías de los rockeros caídos por el camino.
    ¡Saludos!

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