jueves, 26 de febrero de 2009

Viernes 13 (Friday the 13th).

Descubrí a Marcus Nispel a través de La matanza de Texas. Sin ser una maravilla si que era una película que se dejaba ver muy bien y que, además contaba con una estética oscura, muy expresionista.
Por un estilo me sucedió con su siguiente cinta, El guía del desfiladero, la historia no era nada del otro mundo, pero si que se correspondía a un cine bastante entretenido y donde, nuevamente, la estética tenia un papel fundamental.


Ahora ha estrenado "su" versión (o la de Michael Bay, que es el productor) de Viernes 13 (Friday the 13th), que no es en sí un remake. Más bien continúa la historia donde terminaba la cinta orignal de Sean S. Cunnigham, a la muerte de la madre de Jason. Tras esto, pasan unos años y un grupo de chicos terminan cerca de Cristal Lake.
En principio, la película intenta ser "algo así" lo que fue la nueva versión de La matanza de Texas que Nispel dirigió y la aproximación al mito que significó el Halloween de Rob Zombie, relecturas de los mitos, pero sin embargo, se queda en eso... en un intento.
La película comienza de manera tramposa. Acompañamos a un grupo de jóvenes en lo que es un primer principio. Luego, un poco después hay otro, que -en el fondo- no significa más que una excusa para que Jason mate más. Lo malo es que lo hace de forma muy... tradicional. No sé si es porque se trata de una película de "director", pero lo que se había visto en las películas anteriores del director aquí queda en poco o nada.
Personajes muy, muy planos con poco o ningún desarrollo, a lo que hay que unir un malo muy poco carismático. Tópicos hasta decir basta, lo único salvable... quizás, por decir algo, Aaron Yoo y Arlen Escarpeta, por el contrapunto cómico que representen. Pero no les tomen cariño. Sus personajes salen poco.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Vals con Bashir (Vals Im Bashir).

Tradicionalmente se considera que toda guerra tiene vencedores y vencidos. Pero es posible que, en realidad, los ganadores no existan. Quizás solo sean los nombres que pasan a la historia, que dan órdenes cómodamente sentados en sus casas, mientras los hombres (y mujeres) las ejecutan y, con ello, a sí mismos. Porque ellos también son víctimas. No solo las personas que resulta heridas o que fallecen, también los que son entusiasmados por esos líderes y enviados a combatir, cuyas cicatrices no son físicas. La mente, herida, se procura sus propios medios para protegerse, unas veces, la locura, otras los sueños y, algunas otras, el olvido.


Vals con Bashir es el título de una película israelí en la que su director y protagonista investiga sobre sus propios recuerdos para descubrir que pasó durante la Guerra del Líbano (1982), en la que participó, pero de la que no logra recordar nada. A excepción de una imagen, apenas como un sueño...

La película es, realmente un documental en animación, en el que el director Ari Folman, lleva a cabo un excorcismo y al tiempo, una búsqueda de sus propios recuerdos a través del testimonio de los testigos directos de la acción y se termina por constituir en un relato del horror, el mismo del que hablaba el Coronel Kurtz en Apocalipsis Now...


El horror que se transforma en un distanciamiento de la realidad, un descenso a los infiernos -con la referencia de la Divina Comedia-, a la locura, en la irrealidad del mundo, que encuentra su medio de expresión en la animación, aún a pesar de tratarse -legítimamente- de un documental. Que nadie espera una técnica perfecta, el resultado buscado es que todo el relato sea irreal, que el surrealismo de las imágenes oníricas se mezcle con los recuerdos. Eso hace que, en cierta manera, el el final se desvirtúe un poco. La última secuencia utiliza imagen real, donde la intencionalidad moral esta clara, pero quizás pretende buscar un efecto un poco forzado, porque en el fondo, este ya se había conseguido a lo largo del resto del metraje.
Vals con Bashir es una magnífica película, muy dura en la que Folman no establece distinciones, pese a que por el tema levantará ampollas, se trata de una defensa del individuo, muy poco amable con as figuras de poder, con independencia de su bando, bien sean los grupos libaneses como los políticos israelíes capaces de permitir y favorecer la barbarie.

domingo, 22 de febrero de 2009

Dead set.

Ya había leído algo sobre la Dead set, la serie de televisión del Channel 4 británico en los blogs de Zombi y en Quesito rosa. La cuestión es que hasta ahora, por una u otra cosa no la había podido ver, pero el otro día hablando con una amiga (Mónica :D) me la recordó. Me habló de una serie británica de zombis que la había sorprendido.
Si, era la misma...
Dead set.

Creada por el guionista de cómics Charlie Brooker, la acción de la serie se sitúa en la versión británica de Gran Hermano. En el exterior todo comienza a ir mal. A través de las pantallas de la tv se filtran que han habido disturbios por todas partes del país. Pero el espectáculo continúa. Fans que se agolpan para ver a sus estrellas, la producción funcionando a todo ritmo... hasta que todo deja de ir bien.

Cuando buscaba información sobre Danny Boyle para hablar de Slumbog millonaire leí algo en uno de los foros de imdb. Alguien escribía que a este paso el director acabaría llevando a cabo una película llamada 38 minutos después, tras 28 días/semanas después y, la cosa es que, en cierto modo, esta podría ser la versión de lo que pasaría en caso de un brote infeccioso en Gran Bretaña y en donde la huella del director de Manchester es evidente.

La cosa es que en sí la serie no resulta innovadora en el sentido que tenemos las ideas habituales del género: ellos-zombis-fuera/nosotros-humanos-dentro; ellos un grupo/nosotros a lo nuestro... e incluso cuenta con algún guiño a los clásicos. Lo que no deja de ser interesante es el formato. No sólo porque los supervivientes sean los "habitantes de la casa", sino porque hasta la propia estructura de la serie es la misma de GH. Es decir, decisiones que se toman casi sin sentido, votaciones por momentos casi absurdas, enamoramientos instantáneos...

Otros de los aspectos de los aspectos que me han agradado mucho de la serie han sido su duración, veinticinco minutos, salvo el primer capítulo (doble) y la crudeza de sus imágenes, que golpea directamente la retina del espectador y hace comprensible una advertencia al inicio de cada capítulo: Dead Set contiene imágenes de violencia extrema y lenguaje inapropiado para menores... y esa combinación transforma cada capítulo en una píldora, violenta y diría que, por momentos, transgresora. Eso es por lo poco amable que es la serie no sólo con nosotros mismos, como individuos y espectadores, sino con el medio televisivo y con programas como este.

Por su lado, los actores están muy bien. Todos muy arquetípicos del tipo de programa que muestra. Y la cuestión es que encajan, son patéticos, tontos, tristes, egomaniacos... como serían en una edición cualquiera del Gran Hermano. Yo destacaría las interpretaciones de Kathleen McDermott(Pippa) y Andy Nyman (Patrick).

La cuestión por otra parte es que no juega a ser real, el destino de los personajes queda casi claro desde el principio, pero al mismo tiempo se vale de la presencia de personajes reales de la tv británica interpretándose a sí mismos. Más aún, algunos -como la presentadora Davina McCall- pasan casi mas tiempo como zombis que como humanos.

Quizás, tras verla, una de las pegas que se me ocurre ponerles es como el guión da un par de giros excesivamente dramáticos. Sobre todo hacia el final, se pierde un poco la lógica de las acciones que terminan propiciando el desenlace.

El MySpace de Dead set, con fotos, vídeos, capítulos...
La web de la serie en Channel 4.

sábado, 21 de febrero de 2009

Grandes momentos de la historia del cine: Lawrence de Arabia (1962).

Hace no demasiado tiempo le dediqué una entrada a 2001. Una odisea del espacio, y evidentemente hablé de su famosa elipsis, en la que en unos cuantos segundo y un movimiento de cámara se trasladaba la acción en unos cuantos millones de años. Pero su hablamos de elipsis hay otra tambié muy famosa, de la película que en 1962 dirigió David Lean, la maravillosa Lawrence de Arabia, con un más maravilloso aún Peter O´Toole



pd. En youtube se pueden encontrar los vídeos de introducción que Jose Luis Garcí le dedicó a la pelicula cuando la proyectó en su programa ¡Qué grande es el cine! y no he podido resistirme a colocarlos aquí -aunque también se pueden encontrar mas cosas, como el debate posterior-.


viernes, 20 de febrero de 2009

La historia completa de mis fracasos sexuales (A Complete History of My Sexual Failures).

Recientemente, durante el año pasado, hemos atravesado una etapa en la que se ha puesto "de moda" lo que podríamos denominar ficción documental, o documentalizada. Historias de ficción -Monstruoso, [REC]...-que se valen de los recursos de lo cotidiano para acercarnos los argumentos, empleando el valor de lo real para construir la trama.
Justo ahora llega a las pantallas una película que camina por un camino similar, pero a la inversa: La historia completa de mis fracasos sexuales (A Complete History of My Sexual Failures), la cual se vale de la realidad como herramienta para construir (o no) un relato.



En La historia completa de mis fracasos sexuales nos encontramos con Chirs Witt, quien pretende dirigir (y protagonizar) un documental a través del cual pueda comprender los motivos que hacen que sus relaciones de pareja tengan poco éxito. Esto le lleva a una serie de reflexiones -suyas/nuestras-, y a unas situaciones, por momentos delirantes.



Lo interesante de la película es como a partir de filmaciones reales, el Chris Witt director ha sabido construir una película con estructura de cine de ficción. Es decir, como pasaba con Borat, tenemos los tres fases clásicas: planteamiento, nudo, desenlace, con sus correspondientes giros y puntos de trama e incluso con personajes secundarios, como lo es toda la galería de mujeres que aparecen: su madre, su productora, sus ex, una ama sado...

El gran mérito de Chris Witt en esta película es que consigue transformar todo lo que vemos en (aparente) ficción. Es decir, hace lo opuesto -por ejemplo- a [REC]. La película de Paco Plaza y Jaume Balageró nos ponía en la situación de un cámara televisivo, aquí vemos como se prepara el documental, al tiempo que esto conforma el tempo de la historia -aunque la final cae en cierto sentimentalismo-.

Capítulo aparte habría que dedicarle al Chris Witt actor/personaje. En su caso me pregunto, cuando hay de persona y cuanto de personaje, porque en sí es de lo más peculiar, divertido, por momentos patético, que va viendo como poco a poco la imagen que tiene de si mismo va desmoronándose al compararla con la que tienen sus ex, pero en si con su hieratismo y, por momentos, su inexpresividad (junto con muchas de las reacciones de sus antiguas parejas) se convierte en el motor cómico de toda la cinta.

lunes, 16 de febrero de 2009

Preview: [Rec]2.

Acabo de ver en abandomoviez un primer teaser trailer de la segunda parte de REC. Apenas es un minuto, pero ya sirve para ir abriendo boca.

Luego, buscando algo más de información... pues no he visto demasiado. En imdb aparecen formando parte del casting, Manuela Velasco (de nuevo), Leticia Dolera y el televisivo Juli Fábregas.

domingo, 15 de febrero de 2009

Preview: Inglorious Basterds.

Una... más bien, otra más de las películas esperadas para este año 2009 es la nueva película de Quentin Tarantino, Inglorious Basterds. En ella encontramos dos tramas. Una, la de un grupo de soldados aliados, infiltrados en la Francia ocupada, otra la historia de una joven judía que intentara vengarse del asesinato de sus padres.
El estreno de la película, en la línea de Los cañones de Navarone o Los doce del patíbulo está previsto para el 21 de agosto en los USA.

En esta versión de la II Guerra Mundial, vista desde la perspectiva de Tarantino, cuenta con un amplísimo reparto, donde destacar a Brad Pitt, Diane Kruger, Daniel Brühl, Eli Roth y Mike Myers.

(El trailer en español)

La versión original

sábado, 14 de febrero de 2009

Grandes momentos de la historia del cine: Pozos de ambición.

Pozos de ambición (There will be blood, 2007) es una película que apabulla, te vacía verla por el torrente de emociones que se encierran y se liberan durante el metraje. Magníficamente dirigida por Paul Thomas Anderson y protagonizada por un increíble Daniel Day Lewis, en ella se hace presente un icono que, cierto modo, la torre de extracción de petróleo sería un símbolo, como el monolito de 2001. Una odisea del espacio. He querido traer esta relación al hilo de un momento que -más o menos, cosas de youtube- recuperamos. Los primeros diez minutos de película, practicamente en forma de cine mudo, en la que me atrevería a ver más de un paralelismo con la obra de Stanley Kubrick.

jueves, 12 de febrero de 2009

Cine club: Expiación, más allá de la pasión.

Como cualquier persona, cometo errores. Muchas veces me dejo llevar por ideas preconcebidos y tópicos... aunque intento que no sea así. El año pasado, un amigo me habló de Expiación, más allá de la pasión (Atonement) y lo primero que pensé es que posiblemente se tratase de otra película británica de época. Pese a que me dijo, me aseguró y repitió que no, que merecía la pena.
Pasó casi un año... y estos días la he visto.

Expiación, dirigida por Joe Wright, adapta la novela de Ian McEwan. En ella Briony, una niña que quiere ser escritora vive en la Inglaterra pre-II Guerra Mundial. Tiene un hermano y una hermana, que está enamorada del hijo de una de sus criadas...
Y no puedo contar más.
Sólo diré que la niña dirá algo que cambiará la vida de todos los que le rodean, y la suya propia, para siempre.

A estas alturas alguno se estará preguntando ya ¿por qué me ha llamado tanto la atención?
Pues porque aparte de lo que cuenta, esta es una historia sobre el poder de la palabra. Unas pocas son capaces de hacer que la desgracia caiga sobre los protagonistas... unas cuantas más son necesarias para intentar enmendar un error que pesa de por vida.
Ese es el otro gran tema de la historia. La necesidad, casi desesperada de cerrar las heridas, de expiar los pecados, para poder perdonarselos a si mismos.

Por otro lado, también llamará la atención por la manera de estar filmada, tan poco usual para películas de este estilo. Como muestra, el tremendísimo plano secuencia de la playa de Dunkerque y con una historia contada de manera dura y contundente.

Si pueden verla, haganlo. No se dejen engañar porque salga Vanessa Redgrave, ni porque estén James McAvoy o Keira Knightley. Se sorprenderán. Esta no es una película romántica al uso.

martes, 10 de febrero de 2009

Slumdog millonaire.

Danny Boyle es autor de una filmografía, aparentemente heterogénea. En principio, sus películas no tienen, al menos argumentalmente, nada que ver entre sí. Cada uno de sus proyectos parece ser radicalmente distinto del anterior. Sin embargo, yo -personalmente- no tengo tan claro que no exista esta relación. Porque si que creo que existe una relación entre las historias y sobre todo los protagonistas de sus películas. Sólo pensemos en los protagonistas de Trainspotting, La playa, 28 días después, Millones, Sunshine o, su última película, Slumdog millonaire. En todos los casos, jóvenes, cuyo núcleo familiar o no existe o ha desaparecido, que viven en contextos adversos, muchas veces no desde una postura pesimista... porque no consideran que exista un futuro por el que preocuparse. Pero a los que se les presenta una oportunidad... una isla paradisiaca, un dinero robado... o veinte millones de rupias... y siempre bajo un aire, entre mágico y decadente, que transforma sus historias en versiones contemporáneas de Charles Dickens.

El perro marginal millonario, el "slumdog millonaire" del título es otro de los personajes de la galería de Boyle. Jamal Malik, un joven de los suburbios de Mumbai, hindú y musulmán que participa en la versión india de "¿Quieres ser millonario?". Está a una pregunta de ganar el premio, veinte millones de rupias. Pero le acusan de hacer trampa y es detenido por la policía. Durante el interrogatorio, va dando las claves de cómo sabía las respuestas, que a su vez significan un recorrido por su vida. A lo largo de este periplo conocemos como cambia el país a lo largo de los años, filtrándose una dura crítica social (no en vano, el guionista, Simon Beaufoy fue autor del libreto de Full Monty), en la que parece sólo hay una manera de escapar a la mayor de las miserias... con dinero...
¿Sólo con dinero?

La película está constituida en dos partes. Durante la primera, más amplia, presenciamos el interrogatorio, en el que se alterna el tiempo presente y el pasado, mediante flashbacks en los que se muestran la infancia y pubertad del protagonista y su hermano. En la segunda culmina lo anterior, todo sucede en presente y funciona a modo de largo clímax, que quizás sea una de las cosas más flojillas de la peli. O más que floja, previsible. En este se cierra el destino de los personajes.

Para rodar esta adaptación de la novela de Vikas Swarup, el director se ha trasladado a La India, con un equipo pequeño, rodando de maneras, por momentos, casi furtiva. Pero que nadie se preocupe. Esta sigue siendo una película de Danny Boyle, con lo que ello significa. Es decir, que cuenta con unas pautas estéticas muy propias, con un marcado acento pop, un gran colorido, utilizando planos y angulaciones (picados y contrapicados) poco habituales, siendo fiel a un estilo visual propio. De hecho, yo pondría esta Slumdog Millonaire muy en relación con 28 días después. Como en esta, el uso de cámaras digitales transmite una sensación de instantaneidad.

Gran parte de la historia orbita en torno a la relación entre los dos hermanos protagonistas, Jamal y Salim. Desde pequeños, entre ambos hay una brecha que se acentúa cuando conocen a una niña llamada Latika. Si bien, es interesante la idea de los hermanos y como su relación va avanzando-deteriorándose a lo largo del metraje, el personaje de Latika parece casi más sacado de una película de Ridely Scott. Tiene significado, e importancia, pero su personaje tal cual prácticamente adolece de algo de desarrollo. Es un personaje, pero no termina de ser una persona, como si sucede con los protagonistas. Con todo, la película encierra personajes interesantísimos, yo -personalmente- me quedo con el cantor ciego.

Con un buen ritmo, que no hace que la cinta decaiga y beneficiándose de las interpretaciones, sobre todo de los actores niños. Lo que más admirable me parece de esta película es su homogeneidad, que en cierto modo me ha recordado a Ciudad de Dios y lo consecuente que es en función de sus propios planteamientos. Desde el inicio, en la que no deja nada al azar, al destino -el otro gran protagonista-, para contar una fábula universal, hermosa y dura, mediante una mirada a veces muy poco amable con los clichés que se nos venden de La India (solo hay que ver la secuencia del Taj Mahal).

M.I.A Paper planes.

domingo, 8 de febrero de 2009

El luchador (The Wrestler).

Cuando le entregaron el León de oro en Cannes, el crítico Carlos Boyero de El País comentó que con The Wrestler su director, Darren Aronofsky, había demostrado ser capaz de contar historias con sentimiento y complejidad, lejos de moderneces delirantes.

Hasta la fecha, Aronofsky había realizado películas extremadamente complejas, tanto a nivel visual como narrativo. Solo hay que recordar que es el autor de Pi. Fe en el caos, Réquiem por un sueño o la discutidísima La fuente de la vida. Esta particularmente dividió a público y crítica. Para unos era una bella historia de amor, más allá del espacio y del tiempo -a modo de 2001. Una odisea del espacio-, para otros era un delirio apoyado por una troupe de admiradores.

Sin entrar en estas discusiones, lo que si es cierto es que con El luchador (The Wrestler) el director, nacido en Brooklyn, se ha reinventado. Para esta cinta ha elegido un tema bastante clásico en el mundo del cine, con variantes, el del boxeador fracasado. Este ha ido apareciendo a lo largo de la historia en la pantalla en múltiples ocasiones, desde Glory alley hasta Millor dollar baby. Aunque, en este caso, en lugar de boxeo hablamos de un luchador de wrestling. Randy The Ram Robinson, un magníficamente doloroso Mickey Rourke, que tras la gloria y el éxito en los ochenta, ahora malvive en una caravana. Trabaja en un supermercado y continúa luchando en lugares infectos. Pero un día se le presenta una oportunidad, reeditar uno de sus grandes combates, contra El Ayatollah. Esto le volvería a poner en primera fila.
Sin embargo, un ataque al corazón parecer frustrar sus planes. Es entonces cuando sabe que el tiempo se le acaba. Intenta recuperar a su hija, a la que había dejado atrás. Igualmente busca el amor en una bailarina de striptease (también genial Marisa Tomei).

Darren Aronovsky ha construido una película, visualmente, extremadamente sencilla. Su historia es casi mas propia de una canción de Tom Waits o un cuento de Bukowski, la de unos perdedores que intentan enganchar un tren que les proporcione la última oportunidad de ser algo en la vida. Igualmente es la historia de gente que vive siendo lo que no es. Randy, es un luchador en combates preparados, idolatrado por el público, pero que luego intenta que no le reconozcan en el comercio donde trabaja.. Cassidy, la stripper, ha colocado una línea entre ella como individuo y su trabajo, en el que -como Randy- representa el papel que se espera de ella.
Tampoco olvidemos a la hija del luchador (Eva Rachel Wood), quien intenta vivir de la ilusión de que su padre puede actuar como tal.
Son todos personajes abatidos por la diferencia que hay entre la imagen que da cara al público y lo que realmente son, machacados por la vida a los que, en el mejor de los casos, solo les queda una oportunidad.
Realmente gran parte de la trama gira en torno a la mentira y lo que supone vivir en ella. El dolor de Randy y los luchadores es real, pero el público disfruta de combates que no lo son. Los clientes admirar una imagen de Cassidy que no es la real, solo es la proyección de si misma que mantiene para soportar su trabajo.

Es una cinta magnífica, hermosa, dura y a la vez triste. Rodada de una manera tremendamente clásica. Nada nos aleja de lo que importa, esos personajes maltratados. ¿Qué decir de Mickey Rourke que no se haya dicho ya? Está genial. A veces, mientras lo veía interpretando, pensaba que en el fondo esta no era ni más ni menos que la historia de su propia vida. La caída, del éxito a la nada. Su interpretación es, sencillamente, impresionante. Su aspecto, sus tatuajes, las marcas en su cuerpo que no parecen ser más que las que la propia vida ha ido dejando en él. Su cara, todo en él es Randy. Un ser que solo logra vivir, ser su imagen, cuando está en un ring. Cuando el público le aclama, pero que no puede afrontar el combate con la vida. Y lo mismo sucede con Marisa Tomei y su personaje, al que tampoco querría olvidar, tan herida como el veterano luchador, que ha construido una barrera frente al mundo.

La dirección es detallista, a un panorama triste y urbano, en el que abundan las miradas íntimas y en el que se establecen hermosos paralelismos. Sólo hay que ver la escena en la que The Ram va a trabajar por primera vez en carnicería, montada como si fuera su entrada al ring, o el momento en el que deja el trabajo.

Es una historia genial, que se ve con un nudo en el estómago. Al verla reconcilia al espectador con una manera de ver y entender el cine extremadamente sencilla y, a la par, hermosa. ¿Lo peor? al verla, luego es posible que cualquier otra película, en comparación, parecezca mucho peor.

sábado, 7 de febrero de 2009

Preview: The Watchmen (2).


Está próximo el estreno de una de las cintas más esperadas del año, The Watchmen. Aprovechando, y como ya hicimos con Batman y Cloverfield, dedicamos una entrada a repasar la campaña de publicidad de la película que ha sido bastante importante.
Sin embargo, la cinta parece un poco maldita, al menos en el sentido que el proyecto lleva tiempo revoloteando por los estudios. Esto significó que los directores y actores asociados al proyecto fuera variando, sucediéndose...

(Fuente. Film ick).
Así llegamos a la versión de hoy en día, de la que se ha hecho cargo Zach Snyder, que antes ha llevado a la pantalla el remake de El amanecer de los muertos y la adaptación del cómic 300.
Luego vinieron los problemas legales entre las productoras 20th Century Fox y Warner, que han ido retrasando la fecha de estreno y amenazaron en fijarlo en 2010.


La película transcurre en un 1985 alternativo. Estados Unidos está a punto de entrar en una confrontación nuclear con la unión Soviética. En este mundo existen superhéroes... gente corriente que debe enfrentarse a sus propios conflictos, que salvo uno de ellos, carece de superpoderes.
La misteriosa muerte de uno de ellos sirve para reunirlos...

Lo que es innegable, desde las primeras imágenes que se han podido ver, lo cierto es que la película posee -estéticamente- un aspecto impecable. Lo que evidencia algo que se ha visto de la mano de Snyder en sus películas anteriores.

Resulta interesante como también la película cuenta con una campaña de publicidad viral que, como poco, resulta interesante. En este caso lo hace jugando con la realidad paralela en la que se sitúa la historia, en la que se cuenta con la existencia del acta Keene que declaraba ilegal a los superhéroes y sus actividades (y en donde vemos a los Minutemen).

Parte de la campaña cuenta con la presencia de The news frontiersman, un periódico de derechas que cuenta con un papel importante en la trama. A esta hay que unir la web Better blue that red, en la que se puede ver esto...

Ahora ya sólo nos resta esperar, hasta el 6 de marzo, cuando la película llegará a las pantallas de todo el mundo.

Fuentes:
Abandomiez con su cobertura a los Watchmen.
Watchmen en aullidos.com
¿Los Minutemen?

jueves, 5 de febrero de 2009

Eden lake.


No es una cosa voluntaria. En serio. Pero poco a poco me estoy dando cuenta que he ido comentando algunas de las pelis que se vieron en Sitges. No es que me disguste, pero no ha sido planificado.
Hoy le toca el turno a la británica Eden Lake.


Una pareja decide pasar un romántico fin de semana en un lago antes de que se transforme en una urbanización. Lo que se presagiaba como un par de días en pareja se acaba transformando en una pesadilla.

Formalmente metería la película en lo que -me atrevo a- llamaría "painplotation" o, como se uso refiriendose al splat pack, gorno. Una combinación entre violencia y una manera dura de mostrar las imágenes. Vamos, que gran parte del metraje está dedicado a ver como sufren los personajes (y lo hacen... y mucho). Pero me atrevería a mirar esta Eden Lake con otros ojos, porque más allá de la dureza -que lo son- de las imágenes, se encierran más cosas. Una lectura de ciertos males atávicos de nuestra sociedad (urbana) contemporánea.

En este sentido me parece interesante que la película esté dirigida y escrita por James Watkins quién, a su vez, me parece bastante influenciado por Neil Marshall -de hecho Watkins también se encargará de realizar la segunda parte de The descent-, al contar con personajes -muy bien interpretados por Michael Fassbender y Kelly Reilly, que está muy bien- situados en un medio adverso, un tupido bosque, enfrentados a seres mostrados como irracionales -un grupo de adolescentes- que terminarán por transformarles a su vez, arrebantándoles su humanidad, como en una versión de El señor de las moscas.

Por ese lado, es interesante la presencia del grupo de jóvenes que encarnan el miedo actual, fundado o no, que hay respecto a los adolescentes. Es esta conexión con el miedo que existe -repito fundadamente o no- en la realidad una de las mejores cosas de la película.
A priori, parecería que estos chicos salen del Korova donde Alex y sus drugos, los protagonistas de La Naranja Mecánica, o de los barrios residenciales por los que se desenvolvían Peter y Paul en Funny games. Pero no es así. En casi todos los personajes, estos se muestran de una manera realista, con matices y miedos.

Esto nos lleva a lo peor de la película... los tópicos. Los típicos de toda cinta de este estilo y en los que cae. El personaje de Brett (el "líder" de los chicos), que resulta muy plano frente a los demás, como también lo son algunas decisiones tomadas por los protagonistas.
Pero más allá de eso, la película destaca por algo -que creo que es lo que tiene que hacer el buen cine- y es en acernos reflexionar. Puede ser polémica por la imagen que da de la clase trabajadora, también provocará suspicacias la manera en la que juega con la imagen de los niños en nuestra sociedad... pero la verdad es que difícilmente dejara indiferente.

Más.
La crítica de Eden lake en The Guardian.
La visión de la película en The independient.

martes, 3 de febrero de 2009

Grandes momentos de la historia del cine: The Yakuza (1974).

Antes de Dark Rain, antes de Lost in traslation ya hubo, en el cine, occidentales que viajaron a Japón y se sintieron fascinados por las costumbres del país nipón. De la mano de unos de los directores de la "generación de la televisión", Sidney Pollack y con guión de Robert Towne y un debutante Paul Schrader, quien iba a marcar buena parte del cine la década siguiente, nos llegaba una historia de amistad, amores truncados y mundos enfrentados: The Yakuza.

Un veterano de guerra (Robert Mitchum) regresa a Japón en la búsqueda de la hija de un amigo secuestrada por la mafia japonesa. Ese viaje será el reencuentro con viejos conocidos y solo podrá terminar de una manera...