domingo, 24 de octubre de 2010

Entrevista a Anton Corbijn (en decine21).

Ya le dedicamos una entrada a la crítica de El americano. Ahora, tras leerla en decine21 me gustaría traer una entrevista al director Anton Corbijn. La entrevista, realizada por José María Aresté puede leerse a continuación o en la web original.


El europeo

Anton Corbijn había trabajado como fotógrafo y autor de vídeos musicales, hasta se lanzó a dirigir un sorprendente largo, Control, sobre Ian Curtis, vocalista de Joy Division. En su segundo film vuelve a romper el saque con un thriller con aires de western rodado a la europea.

¿Cómo ha manejado un reparto tan internacional?
Realmente no he tenido ningún problema. Puede que sea porque he hecho pocas películas, así que no me extrañó encontrarme con un grupo de estas características. Además, yo viajo mucho por Europa y estoy acostumbrado a todas las nacionalidades. No me pareció raro. Al principio pensé que podría tener problemas con los actores italianos, pero para nada. Mi idea con los actores italianos actuales era que parecían muy caricaturescos, pero no ha habido ningún problema, al revés.

¿Qué le motivó a asumir este proyecto?
Cuando me decidí a hacer una segunda película tenía claro que quería cambiar muchas cosas en relación a la primera. Leía muchos guiones de géneros diferentes y entonces me llegó el de esta película y me gustó bastante. Me leí la novela original y me encantó, me gustó más. Me gustó mucho la idea, la historia. Creía necesario que se cambiara la historia de la redención que se proponía y entonces volvieron a trabajar sobre el guión que me habían pasado a mí. Lo reescribieron, añadieron ciertos toques, le dieron un poco de estructura de western y entonces fue cuando decidí seguir adelante.

Hablando del tema de la redención, la película muestra personajes que tienen secretos que son incapaces de compartir con los demás, lo que acrecienta su sentido de culpa. ¿Le interesó especialmente este tema?
En este caso por el tipo de personaje que encarna George Clooney, un asesino, no era capaz de hablar, ni aunque fuera mediante la confesión con el cura. La única salida para él era tratar de dejar el pasado un poco atrás y tratar de cambiar de vida.

Pero esa incapacidad afecta no sólo al personaje de Clooney, también el sacerdote y la prostituta tienen secretos que les avergüenzan.

Es el tipo de secreto que se encuentra especialmente en los pueblos pequeños. Supones que todo es abierto, que todo el mundo sabe todo. Lo vemos en La cinta blanca de Michael Haneke. Todo parece muy normal, pero hay tantos secretos.

¿Esta película ha sido un intento de alejarse de los temas musicales que trató en su primer trabajo, Control?

Yo sigo pensando en mi primera película como en una historia de amor. Pero entiendo la pregunta, aunque soy tan nuevo en esto de dirigir en cine que después de la primera peli me di cuenta de que si quería hacerlo en serio, tendría que aprender mucho. Quería trabajar en géneros muy distintos y este segundo proyecto me ha dado la oportunidad de hacer muchos cambios: he trabajado en color en vez de en blanco y negro, es una historia de ficción, es una producción norteamericana, etc. Simplemente quería hacer estos cambios para seguir aprendiendo. La música sigue siendo un elemento muy importante en esta película, pero no más importante que los actores.

Y más allá de la primera película, su pasado está totalmente vinculado a la música como director de videoclips.

A lo mejor aquí me conocéis por mis trabajos con U2, pero realmente los últimos veinte años he sacado fotos, he conocido a mucha gente con quien he trabajado. Desde entonces y, poco a poco, he ido dejando atrás mi vida con la música. No ha sido un cambio radical, de repente. Y como he dicho antes, si quiero encontrar mi propia voz en el cine, tengo que ir experimentando.

¿Por qué eligió a George Clooney cuando este actor nos tiene acostumbrados a personajes con bastante diálogo y más simpáticos?

El reto, precisamente, es meter a George Clooney en una película así y lo que es interesante y ayuda mucho es que sea un personaje más oscuro que los que normalmente hace. Le pones en un papel como un tipo encantador y el público va más bien a ver a George Clooney antes que al personaje, pero aquí al ser tan distinto, después de poco tiempo el público empieza a ver al personaje y no al actor.

Como era un personaje con poco diálogo era importante que lo interpretara con el lenguaje corporal. Y tampoco hay tantos actores que sepan hacerlo, y George Clooney siempre fue mi primera opción. Cuando aceptó, me quedé encantado.

Además de la influencia del western, ¿hay un intento de recuperar cierto thriller de los setenta y algo de Michelangelo Antonioni?

No he visto tantas películas en mi vida y de Antonioni he visto dos. No las había vuelto a visionar antes de la película, aunque no es la primera vez que me dicen esto. Lo que sí intenté fue darle el ritmo de las películas de los setenta, porque son más pausadas que hoy en día.

¿Qué diferencias hay entre el libro original y la película?

Los cambios más importantes empiezan con el título, el libro se llama A Very Private Gentleman. En la novela original el protagonista es inglés y además de fabricar las armas de forma artesanal, pintaba mariposas. Los ingleses son más excéntricos y para ellos esto resulta creíble, pero en Estados Unidos nadie se va a creer a un personaje así. Tenía que buscarle otros entretenimientos como la fotografía. Esto realmente es el cambio más importante en comparación con la novela. Los finales del libro y de la película también son completamente distintos.

Creo que ha dirigido esta película con el estilo que Fred Zinnemann empleó en Chacal (1973) en los años setenta. Ha debido tener mucha libertad para rodar lo que puede parecer una película "anti-Hollywood" por su ritmo pausado.

Sí, que no se enteren (risas). Mi agencia recibió un mail de un alto ejecutivo de Disney que decía que le había encantado la película, pero que todavía no había entendido cómo había conseguido rodarla en la industria hollywoodiense. Entendía que ayudaba el hecho de que George Clooney estuviera en el proyecto. Es una garantía para la gente que va a invertir en la película. Aún así lo que vemos es una película muy distinta de lo que es normal ver en Estados Unidos y ha encontrado su público. Para quien sólo quiere acción, ésta no es su película, pero ha resultado que, para otros, ésta ha sido la película que querían ver.

¿Le sorprende entonces que la película llegara a ser número uno en la taquilla estadounidense el primer fin de semana?

Sí, muchísimo, nunca lo había soñado. Creía que iba a tener algo de aceptación después de mi primer trabajo, pero nunca el número uno.

¿Cuál es su próximo proyecto?

Estoy viendo distintos proyectos pero no hay nada concreto de momento. Me gusta mucho el thriller psicológico, las películas de suspense, las comedias negras. Estoy buscando en todos los géneros. Estoy pensando en una película con hombres azules y a lo mejor la ruedo en 3D (risas), lo estoy pensando.

Quizá esto parezca algo descabellado, pero. ¿hay cierto paralelismo entre el protagonista y usted en el sentido de que asume una falsa profesión de fotógrafo, y ambos trabajo suponen "disparar" a la gente? Me llaman la atención las armas sofisticadas que prepara, con artilugios que bien podían ser accesorios fotográficos.

Aparte del evidente parecido físico entre George Clooney y yo (risas), tampoco hay muchas cosas en común. Yo no quería darle la ocupación de fotógrafo, porque pensaba que la gente iba a hacer comparaciones conmigo. Pero al final resultó que hacerle fotógrafo era lo que más convenía. En el film enseño varias veces que la marca de película que utiliza es Kodak, porque es mi marca favorita y no quiero que se deje de fabricar. También me ha gustado desde joven la idea del solitario, tenía una visión un poco romántica de mí mismo: un solitario viajando por el mundo con mi cámara. Ahora ya no tengo tanta ilusión en este sentido. También en Control lo que más me atraía era el personaje que era un poco solitario. En cuanto a montar cámaras complejas, y manejar aparatos complicados, ni siquiera utilizo cámaras digitales, tienen demasiada información para los retratos que yo suelo hacer. Yo prefiero las cosas más sencillas.

Es un apasionado de la música, ¿por qué grupos siente debilidad?

Los típicos... Estoy a punto de sacar un libro con Tom Waits, llevo trabajando con él desde 1977 y siempre he estado muy interesado en lo que hace. A parte de él, tengo muchos amigos en el mundo de la música y me gusta seguir lo que hacen.

Como fotógrafo ha retratado a personajes de renombre, ¿quién le ha impactado más?

Como decía la canción, "cada foto cuenta una historia", pero puede que el mejor haya sido Nelson Mandela. Creo que le hice una fotografía muy bonita. También me interesan mucho los pintores.

Al convertir al protagonista en americano, el sacerdote le dice que en su país no tienen ni futuro ni pasado, que sólo viven el presente. ¿Hay algún intento de reflexión entre lo norteamericano y lo europeo?

Es una forma de verlo. El sacerdote habla también sobre los franceses y dice que lo único bueno que ha salido de Francia es el coñac y en otro momento dice que los norteamericanos sólo piensan en escapar del pasado. Si miras a según que políticos norteamericanos, es cierto que piensan así.

José María Aresté
16/09/2010

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