martes, 30 de marzo de 2010

Videos empantallados: Rocket man.

Descubrí al portugués David Fonseca hace un tiempo a través de una amiga, e inmediatamente me gustó. Me pareció un tipo -y un músico- interesante. Además de cantar, ha dirigido muchos de sus videoclips. Uno de ellos es esta versión de la canción original de Elton John, Rocket man, dirigido por el luso.

domingo, 28 de marzo de 2010

Grandes momentos de la historia del cine: La pequeña tienda de los horrores.

Frank Oz dirigió en 1986 el remake de un original de Roger Corman, La pequeña tienda de los horrores. Para mí, una auténtica delicia. La historia, la de una planta carnívora gigantesca con Rick Moranis, Ellen Greene, a las que sumar las apariciones de Bill Murray o Steve Martin. En la película hay unas cuantas escenas maravillosas. Una de ellas, la siguiente...

jueves, 25 de marzo de 2010

An education.

Alfred Molina es un actor magnífico. Muy probablemente porque su aspecto es completamente ordinario. No es especialmente guapo, quizás ni siquiera sea atractivo. Su cara no copa las primeras planas de las revistas. Pero dota a cada uno de sus personajes de una profundidad tremenda. Es un actor de los que antes se llamaba de "carácter", como Richard Jenkins. Es capaz de representar -perfectamente- al hombre de la calle, desprendiendo veracidad. En An Education está muy, pero que muy bien. Su papel, el de padre de una despierta jovencita, interpretada por Carey Mulligan, quien borda también una interpretación que hace que esta sea "su"película.

La historia, es la de una adolescente que se enamora de un treintañero. El futuro de la chica parece perfectamente trazado por sus padres. Estos ansían que ingrese en una buena universidad que le permita llegar, en el futuro, a una posición desahogada. Pero todo se tambalea cuando conoce a un hombre que la introduce en un mundo que hasta antes era, para ella, apenas una fantasía.


La trama plantea un tema, aparentemente incómodo. La relación entre un adulto y una menor. Pero el balance de la historia es positivo gracias a la labor de la directora Lone Scherfig y al guión de Nick Hornby, quien escribe por primera vez para la pantalla adaptándo un texto ajeno. Las memorias de la periodista Lynn Barber.

Hornby se ha distinguido por la manera en la que analiza las relaciones humanas y por sus personajes. Lo primero lo hace de manera realista, pero al tiempo tierna. Muy humana.
Por su parte, sus protagonistas, al menos hasta ahora, eran hijos de su época. Hombres, en la treintena, pero al tiempo niños grandes que se buscan refugios (la música, el fútbol) al proceso de asumir responsabilidades.
En An education hace una cosa bastante curiosa. Cambia el sexo de la protagonista, la edad y la hace más "decidida". Salvo querer tener una vida sofisticada y bohemia, lo único que preocupa a Jenny es le conformismo, de sus padres, de sus compañeras de clase... Frente a ella, David (Peter Sarsgaard), comienza dando la sensación de ser un adulto capaz de dominar la situación, para poco a poco irse mostrando, cada vez más, como un ser inseguro y -por momentos- infantil. De hecho, David es un personaje totalmente Hornby, -un adulto incapaz de serlo- lo que hace más significativo el trabajo de adaptación de un material ajeno.

También es interesante el momento en el que se sitúa la historia, el Londres de los primeros años sesenta, el que aún están abiertas las cicatrices de la II Guerra Mundial, pero donde -a un tiempo- se gesta la ciudad que es hoy. Pero hay un aspecto muy interesante. Como plantea que la falta de dirección afectiva de las generaciones recientes, puede venir del interés de nuestros padres de que contásemos con una educación que nos resolvería la vida... aún cuando no aprendimos a enfrentarnos a ella.

Un aspecto a destacar. La construcción de los personajes. Apenas un gesto, una mirada sirve para describirlos. David es ejemplar, sibilino, encantador y con bastantes matices -como su amigo Danny (Dominic Cooper)-. La presencia de estos es importante, porque luego abrirá el abanico de opciones que se presenta ante laprotagonista se abra. Puede elegir entre el rol de profesora, aparentemente, amargada (Olivia Williams o Emma Thompson) o de mujer, que parece ser libre y que no es, en el fondo, más que un bonito florero (Rosamund Pike).

Sobre todo por lo que me ha gustado la película es por sus ágiles diálogos, por la manera, muy elegante -muy british... para tratarse de una directora danesa- en la que está filmada, y al tiempo flexible, como se ve en el fragmento francés, en estilo nouvelle vage. Y también por como todo está muy bien planteado, muy cerrado. Se trata de una historia, contada desde el humor y el drama, de como se aprende lo verdaderamente importante en la vida, a encontrar el lugar de uno mismo en el mundo.

sábado, 20 de marzo de 2010

Daybreakers.

Hace unos cuantos años los hermanos Spierig alcanzaron cierta fama -sobre todo para los aficionados al terror y fantástico- con una curiosa (y muy recomendable) propuesta, Undead. En ella se mezclaba el terror zombi, las invasiones extraterrestres, gore y bastante humor. Ahora, con más presupuesto y actores de renombre dirigen Daybreakers.


Nos situamos en el año 2019. Una epidemia ha transformado a parte de la población en vampiros. Otros muchos han optado, voluntariamente, por convertirse. Mientras tanto, los humanos que quedan son perseguidos o viven como fuente de alimento para la población vampirizada. Esto provoca que haya cada vez menos sangre y que encontrar una alternativa se convierta en una cuestión decisiva para ambas razas.

En 1922 Murnau llevó a la gran pantalla a Nosferatu, una adaptación apócrifa del Drácula de Bram Stoker. El vampiro, en sus orígenes era una criatura malvada que llevaba consigo la enfermedad. Por eso, llama tanto la atención como a lo largo de los años su figura se ha ido refinando, el vampiro se ha ido adaptando, pasando de ser un héroe romántico con la figura de Christopher Lee hasta llegar al extremo último de Crepúsculo en el que es un icono adolescente. Evidentemente, hay que contar con excepciones, como por ejemplo Déjame entrar. Pero, sin llegar al extremo de querer ser revolucionaria y (creo) sin las pretensiones de serlo Daybreakers se nos presenta como un entretenimiento cumplidor.

El planteamiento no deja de ser curioso, presentándonos un mundo alejado de la luz solar en donde la tecnología y la vida cotidiana se han tenido que adaptar a una existencia nocturna. Al mismo tiempo, le corresponde una ambientación futurista mezclada con una imagen muy elegante, muy años cincuenta en el aspecto de los vampiros. Frente a ellos, los humanos que se muestran como desprovistos de todo glamour y como grupo minoritario y perseguido, lo que resulta una curiosa inversión del cliché clásico.

Las interpretaciones... en su mayoría, correctas. Ethan Hawke en su línea, cumpliendo como su habitual personaje triste; San Neill, bien y me quedaría, sobre todo, con Willem Dafoe que da un poco el contrapunto con un personaje un poco más alocado que el resto.

Daybreakers cumple, divierte con sus excesos, tiene alguna que otra secuencia que impacta, pero quizás el final que resulta un poco anticlimático, dejando una sensación fría, de desenlace forzado.

miércoles, 17 de marzo de 2010

The lovely bones.

La mesura es una cuestión básica en la vida. Saber hasta que punto llegar o cual no superar es, muchas veces, fundamental. Esto es más importante en el cine. Una acción dramática poco desarrollada puede resultar desastrosa, como puede serlo una mal llevada o forzada en exceso. Lo primero es lo que le ha sucedido a Peter Jackson en su última película.

The lovely bones se basa en la novela Desde mi cielo, de Alice Sebold. Cuenta la historia de Susie Salmon (Saoirse Ronan), una niña de catorce años, asesinada y violada por su vecino. Desde un lugar intermedio entre el cielo y la tierra observa la cadena de acontecimientos que su desaparición provoca en su familia, su padre (Mark Walhberg), su madre (Rachel Weisz) y sus hermanos (Rose McIver y Christian Thomas Ashdale)

The lovely bones presenta, para mí, dos problemas fundamentales. El primero, su construcción. Esta se basa en dos planos. El real/físico, el de la familia de la niña y el "celestial", desde el que la pequeña les ve. Ambos se alternan, pero la cuestión está en que más que reforzarse se entorpecen. Hay unos cuantos momentos, de una importante carga emocional, que se cortan para meter imágenes del plano de existencia de la niña, lo cual corta la humanidad de la cinta.

Un segundo aspecto es que de manera aislada cuenta con elementos incluso notables. Por ejemplo, un aterrador Stanley Tucci; Rose McIver, que interpreta a la hermana de la protagonista, e incluso la interpretación de Susan Sarandon como abuela de la familia. Lo que sucede es que en su conjunto falla. La abuela, como decía, me parece un personaje interesante, pero que realmente no aporta nada; lo mismo sucede con la adolescente capaz de ver a la difunta, que queda totalmente desaprovechada.

De esto modo, la película cuenta con un interesante punto de partida, y de hecho comienza muy bien, pero para terminar decayendo en el sentimentalismo más fácil. Es una historia dura, en la que no podemos obviar la experiencia de la autora -violada brutalmente durante su etapa universitaria-, pero falla en la emoción. Porque no emana humanidad de ellos, verdaderos sentimientos ante una situación tan dura.

lunes, 15 de marzo de 2010

Videos empantallados: Stylo.

Sin entrar en el tema de la música, un grupo que ha sorprendido, siempre, por su estética ha sido Gorillaz. Su imagen de personajes de cómic se ha visto reforzada por videoclips muy interesantes. Con su último disco, Plastic beach, esto no ha cambiado. Así su primer single Stylo, creo que les gustará. Dirigido por Jamie Hewlett y Pete Candeland, cuenta con la participación de Bruce Willis y un tremendísimo guiño a Mad Max.

www.Tu.tv

martes, 9 de marzo de 2010

Corazón rebelde (Crazy heart).

Creo que ciertas historias no se agotarán nunca. Todo depende de que estén bien contadas, que resulten creíbles o de que, en definitiva, nos transmitan emociones. Algo así es lo que sucede con Corazón Rebelde (Crazy heart). Lo que cuenta, ya lo hemos visto muchas veces, pero su honestidad y su sensibilidad -creo- logrará conmovernos a todos.

Bad Blake (Jeff Bridges) es un músico de country. En algún momento de su carrera fue una estrella, pero ahora apenas subsiste, recorriendo miles de kilómetros para tocar en locales de mala muerte. Todo va cuesta abajo hasta que un día se le presenta una oportunidad para enderezar su vida.

El guión de la película se basa en la novela del mismo título de Thomas Cobb, aunque creo que guarda muchos paralelismos con la cinta dirigida por Darren Aronovski El luchador. En ambas encontramos un protagonista que gozó de mucha popularidad en el pasado, que ahora malviveen ambientes sórdidos, alejado de una familia a la que hace tiempo dejó atrás y a los dos se les ofrece la oportunidad de volver a ser quienes fueron y también de redimirse, a través del amor. No deja de ser curioso como en las dos los esto se encarna en mujeres luchadores, separadas y con hijos.
Otra cosa llamativa se refiere a la manera en la que se han construido sus personalidades. Si Rany (Mickey Rourke) era The Ram, Otis (Bridges) es Bad. Malo. Caracteres gracias a los cuales se han podido enfrentar a la vida y que en el caso de este Corazón Salvaje se va desprendiendo, capa a capa, de nuestro protagonista.

Esto es una de las cosas más interesante de la película, se trata de un recorrido hacía la recuperación de la identidad original de Blake. Destrozada por sus divorcios y por la pérdida de su hijo, que intenta recuperar, primero a partir de otro músico del que se ha convertido en mentor (Tommy/Colin Farrell) y luego a partir del hijo de una periodista de la que se enamora. Interpretada por Maggie Gyllenhaal, su conexión en pantalla con Bridges -preciosa su historia de amor, aunque haya quien se queje de la diferencia de edad- nos da alguno de los mejores momentos de la pantalla (y habría merecido más tiempo en pantalla).

Capítulo aparte merece la maravillosa interpretación de Jeff Bridges. Él es el motivo por el que ver la película. Su rostro es el reflejo de la vida del personaje. Quizás no compartamos su manera de actuar, pero tiene una dimensión humana tan acentuada que con su mezcla de humor y patetismo, logra que simpaticemos totalmente con él y que entendamos su evolución.

Destacaría también la música, que se inserta perfectamente en la acción, -como en la que canta I used to be somebody/Now I’m somebody else-Yo solía ser alguien/Ahora soy alguien distinto, reforzando su contenido y que sirve para introducirnos en esa América profunda, donde parece que el tiempo se ha parado y no existe la esperanza.

lunes, 8 de marzo de 2010

Oscars 2010. Los ganadores.

Me alegro mucho del éxito de En tierra hostil, del de Kathryn Bigelow, de Christoph Waltz, de Up y, sobre todo, de Jeff Bridges que todavía para muchos era El nota y a partir de ahora será Bad Blake. Cuando todo parecía listo para que Avatar arrasara, fue una película infinitamente más barata y menos taquillera la que se ha ganado a los académicos. Hubo premios sorprendentes como el de Sandra Bullock -aunque aún no he visto su película-, otros que se esperaban por cuestiones que parecen ir más allá de los cinematográfico, como el de Mo´Nique y otros que, espero, le den un empujón a algunas películas que han pasado un tanto desapercidas como The Cove, un duro documental sobre la caza de delfines en Japón.

A continuación, la lista de premiados este año.

- Mejor película: "En tierra hostil".
- Mejor director: Kathryn Bigelow - "En tierra hostil".

- Mejor actor: Jeff Bridges - "Corazón rebelde".

- Mejor actriz: Sandra Bullock - "The Blind Side".
- Mejor película extrajera: "El Secreto de Sus Ojos" - Argentina.

- Mejor actor secundario: Christoph Waltz - "Malditos bastardos".

- Mejor actriz secundaria: Mo'Nique - "Precious".
- Mejor guión original: "En tierra hostil" - Mark Boal.
- Mejor guión adaptado: "Precious" - Geoffrey Fletcher.
- Mejor película de animación: "Up" - Pete Docter.


- Mejor canción original: "The Weary Kind", tema de "Corazón rebelde" - música y letra de Ryan Bingham y T Bone Burnett.
- Mejor edición: "En tierra hostil" - Bob Murawski y Chris Innis.
- Mejor corto animado: "Logorama" - Nicolas Schmerkin.
- Mejor corto documental: "Music by Prudence" - Roger Ross Williams y Elinor Burkett.
- Mejor corto: "The New Tenants" - Joachim Back y Tivi Magnusson.
- Mejor Maquillaje: "Star Trek" - Barney Burman, Mindy Hall y Joel Harlow.
- Mejor dirección artística: "Avatar" - Rick Carter y Robert Stromberg.
- Mejor diseño de vestuario: "La reina Victoria" - Sandy Powell.
- Mejor edición sonora: "En tierra hostil" - Paul N.J. Ottosson.
- Mejor mezcla de sonido: "En tierra hostil" - Paul N.J. Ottosson y Ray Beckett.
- Mejor dirección fotográfica: "Avatar" - Mauro Fiore.
- Mejor banda sonora original: "Up" - Michael Giacchino.
- Mejores efectos visuales: "Avatar" - Joe Letteri, Stephen Rosenbaum, Richard Baneham y Andrew R. Jones.
- Mejor documental: "The Cove".

Connected.

Vi en Horas de oscuridad una referencia a un corto llamado Connected. Danesa, situado en el futuro postapocalíptico que tanto se esta viendo (La carretera, El libro de Eli...), últimamente, dirigida por Jonas Drotner Mouritsen y Jens Raunkjær Christensen... que me ha parecido muy interesante.

La web del corto es esta: www.ov43.com de paso, y por suerte, se encuentra colgado en youtube. Aquí lo tienen. Espero que lo disfruten...

viernes, 5 de marzo de 2010

Videos empantallados: Alicia en el país de las maravillas (1903).

Cuando ya falta poco para el estreno de la versión de Tim Burton de la novela de Lewis Carroll, he querido traer una curiosidad. La primera adaptación cinematográfica de Alicia en el país de las maravillas. Realizada en 1903 por Cecil Hepworth y Percy Stow, utilizando las ilustraciones de Sir John Tenniel como referencia. Esta además se trata de una restauración llevada a cabo por el British Film Institute, en la que se incluyen ocho de los doce minutos originales.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Shutter Island.

El cine de Martin Scorsese está poblado por personalidades obsesivas, casi hasta el extremo de lo patológico. Hombres, la mayoría de las veces, rotos por dentro. Así nos encontramos con una galería de personajes que irían desde el Travis Bickle de Taxi Driver, hasta Teddy Daniels en Shutter Island, pasando -por ejemplo- por los Rupert Pupkin (Robert De Niro) y Jerry Langford (Jerry Lewis) de El rey de la comedia, el enfermero interpretado por Nicholas Cage en Al límite o el Howard Hughes de El aviador.

En Shutter Island encontramos a dos agentes federales, Teddy Daniels (Leonardo DiCaprio) -afectado por la muerte de su esposa y por su participación en la II Guerra Mundial- y Chuck Aule (Mark Ruffalo), enviados a la isla del título que sirve -al tiempo- de prisión y sanatorio mental. De allí se ha escapado una paciente. Pero poco a poco la investigación se irá complicando cada vez más y más.

Voy a comenzar diciendo unas cuantas cosas arriesgadas.
Esta película parece un híbrido entre el cine de Alfred Hitchcok y de David Lynch. Del primero, por el uso de una investigación policial como excusa (su típico mcguffin) que permita contar la historia de un trauma, como sucedía en Vértigo. En ella nos encontrábamos a un policía (James Stewart) que sufre pánico a las alturas tras la muerte de su compañero.

De otro parte, he mencionado a Lynch porque Scorsese juega con la mente del protagonista, con su percepción de la realidad, con lo que se esconde detrás de lo que parece "normal", aunque en el caso del neoyorkino todo encaja al final. Hay una explicación.

En ese sentido, me ha gustado mucho la puesta en escena. Todo comienza de una manera muy tópica (cigarros, gabardinas, etc), con diálogos que suenan muy artificiales -casi más propio del noir de serie B- y con un ritmo lento, casi irreal. Porque lo que es cierto, es que más allá de su historia, Shutter Island es un ejercicio visual, en el que la historia no me parece tan sorprendente como parece querer serlo con el giro final. De hecho, creo que a lo largo del metraje se van dando pistas de lo que sucede realmente. Y esto es lo mejor de la cinta. El modo en el que no sólo es el protagonista sufre problemas para saber qué es (o no) real, somos nosotros como espectadores los que nos sentidos descolocados. Un planteamiento que tiene su paralelismo con las dificultades de la vida moderna, de quien son hijas las enfermedades mentales. Es decir, hasta la "modernidad" se llamaba posesión, etc. a lo que ahora se le llama paranoia... y su presencia se ve agravada ante los retos que plantea nuestro mundo (como los campos nazis o la bomba atómica).

Diría aún algo más. Me atrevería a ir más lejos y plantear la posibilidad de que haya ciertas referencias al cine de terror oriental, tanto en la historia, como en su estructura.

Aún a pesar de que justo antes de comenzar el tercer acto la película se alarga en exceso, creo que logra su objetivo. Hablar de la fragilidad de la mente humana y de la facilidad con la que nos podemos condenar a vivir en nuestros propios infiernos. Para ello, destaca un reparto está en líneas generales bien. DiCaprio está correcto, Ben Kingsley... eficaz... más sorprendentes me han parecido Mark Ruffalo; las breves apariciones de Patricia Clarkson y Jackie Earle Haley y una isla, convertida en otro personaje más.

Puede que el mayor inconveniente de Shutter Island se encuentre en un segmento medio que se alarga demasiado y que le resta impacto al final -probablemente se beneficie de un segundo visionado-. Pero pese a ello, lo que comienza como una historia policíaca, poco a poco se va transmutando en un cuento de terror gótico, de una parania totalmente creíble, tras el que se esconde el drama y la culpa.